Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal
Pesa una hoja lenta
que cayó de un otoño inexistente,
pesa lo que sopla la brisa
en los andamios del olvido,
en esa rampa improvisada
que a la vera de los caminos sueña
con la hoja desprendida.
Y el tiempo que no puede apresar ni sus instantes
salva al viento, erosión de la calma.
Es entonces, cuando ella pasa
por los corredores, semidesnuda,
de puntillas,
como si su gracia no despertara
mis espacios más urgentes,
la miro tan en sí,
tan poco mía,
como cuando duerme a mi lado
y me pide el abrazo
que inicia el rito.
De mi libro LOS ÚLTIMOS CUERVOS
TERCER LUGAR EN CERTAMEN BRUNCA 2012
Aprobada su publicación por la EUNED