Letras blancas para ti ( En memoria a Eduardo)

Luis Prieto

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Moderador Global
Letras blancas para ti
Debajo de los párpados del cielo,
la sombra del silencio tendió su ramaje.
Un beso triste y primitivo bajó del eterno
con una mansedumbre de abrigar constante.
Mi corazón tiene honda tristeza,
tristeza resignada de que marchaste
a otro espacio del universo mientras
el silencio abriga el dolor de mi carne.
Tu ausencia, me ha abierto una herida
y el llanto me ha quebrado el alma
¿Quién sanará esta pena extendida
cuando no reciba el calor de tu palabra?
Recuerdo con cariño las enseñanzas
que un día aprendí contigo,
aquellas solícitas palabras
que tenías siempre conmigo...
las veces que te pedí consejos
y que tú, con santa paciencia
haciendo gala de gran caballero
me enseñabas lo que es ser poeta.
Hoy el dolor vino al encuentro
mas no quiero llorar tu partida
llenando versos de húmedos lamentos
pues sé que no te gustaría.
Siento ganas de no terminar nunca,
de seguir escribiendo hasta el infinito
letras blancas cual rosas blancas y puras
y brindártelas a ti, mi querido amigo.
Don Eduardo León de la Barra,
no te digo adiós, sino... ¡hasta mañana!
Luis
 
Última edición:
Hermosa composición Amigo Poeta.
Bien has dicho.
Había mucho que escribir, hasta el infinito.
Sin embargo supiste en estas pocas líneas expresarte con hermosa vehemencia.
Letras blancas para ti

Debajo de los párpados del cielo,
la sombra del silencio tendió su ramaje.
Un beso triste y primitivo bajó del eterno
con una mansedumbre de abrigar constante.

Mi corazón tiene honda tristeza,
tristeza resignada de que marchaste
a otro espacio del universo mientras
el silencio abriga el dolor de mi carne.

Tu ausencia, me ha abierto una herida
y el llanto me ha quebrado el alma
¿Quién sanará esta pena extendida
cuando no reciba el calor de tu palabra?

Recuerdo con cariño las enseñanzas
que un día aprendí contigo,
aquellas solícitas palabras
que tenías siempre conmigo...

las veces que te pedí consejos
y que tú, con santa paciencia
haciendo gala de gran caballero
me enseñabas lo que es ser poeta.

Hoy el dolor vino al encuentro
mas no quiero llorar tu partida
llenando versos de húmedos lamentos
pues sé que no te gustaría.

Siento ganas de no terminar nunca,
de seguir escribiendo hasta el infinito
letras blancas cual rosas blancas y puras
y brindártelas a ti, mi querido amigo.

Don Eduardo León de la Barra,
no te digo adiós, sino... ¡hasta mañana!
Luis
 
Letras blancas para ti

Debajo de los párpados del cielo,
la sombra del silencio tendió su ramaje.
Un beso triste y primitivo bajó del eterno
con una mansedumbre de abrigar constante.

Mi corazón tiene honda tristeza,
tristeza resignada de que marchaste
a otro espacio del universo mientras
el silencio abriga el dolor de mi carne.

Tu ausencia, me ha abierto una herida
y el llanto me ha quebrado el alma
¿Quién sanará esta pena extendida
cuando no reciba el calor de tu palabra?

Recuerdo con cariño las enseñanzas
que un día aprendí contigo,
aquellas solícitas palabras
que tenías siempre conmigo...

las veces que te pedí consejos
y que tú, con santa paciencia
haciendo gala de gran caballero
me enseñabas lo que es ser poeta.

Hoy el dolor vino al encuentro
mas no quiero llorar tu partida
llenando versos de húmedos lamentos
pues sé que no te gustaría.

Siento ganas de no terminar nunca,
de seguir escribiendo hasta el infinito
letras blancas cual rosas blancas y puras
y brindártelas a ti, mi querido amigo.

Don Eduardo León de la Barra,
no te digo adiós, sino... ¡hasta mañana!
Luis
Sentido y bello homenaje le rindes a el maestro Eduardo, sentimientos a tope y buena escritura como acostumbras amigo Luis. Abrazote vuela. Paco.
 
Letras blancas para ti

Debajo de los párpados del cielo,
la sombra del silencio tendió su ramaje.
Un beso triste y primitivo bajó del eterno
con una mansedumbre de abrigar constante.

Mi corazón tiene honda tristeza,
tristeza resignada de que marchaste
a otro espacio del universo mientras
el silencio abriga el dolor de mi carne.

Tu ausencia, me ha abierto una herida
y el llanto me ha quebrado el alma
¿Quién sanará esta pena extendida
cuando no reciba el calor de tu palabra?

Recuerdo con cariño las enseñanzas
que un día aprendí contigo,
aquellas solícitas palabras
que tenías siempre conmigo...

las veces que te pedí consejos
y que tú, con santa paciencia
haciendo gala de gran caballero
me enseñabas lo que es ser poeta.

Hoy el dolor vino al encuentro
mas no quiero llorar tu partida
llenando versos de húmedos lamentos
pues sé que no te gustaría.

Siento ganas de no terminar nunca,
de seguir escribiendo hasta el infinito
letras blancas cual rosas blancas y puras
y brindártelas a ti, mi querido amigo.

Don Eduardo León de la Barra,
no te digo adiós, sino... ¡hasta mañana!
Luis
Magnífico este poema de "letras blancas" para nuestro querido Eduardo, maestro y amigo de todos. Un placer enorme acercarme, de nuevo, a tu hermosa poesía, querido Luis.
Con todos los afectos te envío y fuerte y fraternal abrazo.
Salvador.
 
Hermosa composición Amigo Poeta.
Bien has dicho.
Había mucho que escribir, hasta el infinito.
Sin embargo supiste en estas pocas líneas expresarte con hermosa vehemencia.

No habrá letras suficientes para describir y agradecer todo cuanto hizo Eduardo por todos y cada uno que precisó de su ayuda.
Muchas gracias Ángel por tu grata presencia.
Mis saludos cordiales siempre
 
Letras blancas para ti

Debajo de los párpados del cielo,
la sombra del silencio tendió su ramaje.
Un beso triste y primitivo bajó del eterno
con una mansedumbre de abrigar constante.

Mi corazón tiene honda tristeza,
tristeza resignada de que marchaste
a otro espacio del universo mientras
el silencio abriga el dolor de mi carne.

Tu ausencia, me ha abierto una herida
y el llanto me ha quebrado el alma
¿Quién sanará esta pena extendida
cuando no reciba el calor de tu palabra?

Recuerdo con cariño las enseñanzas
que un día aprendí contigo,
aquellas solícitas palabras
que tenías siempre conmigo...

las veces que te pedí consejos
y que tú, con santa paciencia
haciendo gala de gran caballero
me enseñabas lo que es ser poeta.

Hoy el dolor vino al encuentro
mas no quiero llorar tu partida
llenando versos de húmedos lamentos
pues sé que no te gustaría.

Siento ganas de no terminar nunca,
de seguir escribiendo hasta el infinito
letras blancas cual rosas blancas y puras
y brindártelas a ti, mi querido amigo.

Don Eduardo León de la Barra,
no te digo adiós, sino... ¡hasta mañana!
Luis



Pues si...creo que no le gustaría....Realmente conmovedor Luis, tus letras blancas toco cada fibra.

Don Eduardo León de la Barra,
no te digo adiós, sino... ¡hasta mañana!

UN GRAN ABRAZO COMPAÑERO!
 
No alcanzan las palabras, nunca alcanzan cuando es tan grande el respeto y la admiración que generan las personas como Eduardo. Comprendemos el dolor de su partida y lo extrañamos, pero él no se ha ido, nunca lo hará mientras lo recordemos con amor. Gracias por escribir amigo Luis. Abrabesos en tu corazón
 
Letras blancas para ti

Debajo de los párpados del cielo,
la sombra del silencio tendió su ramaje.
Un beso triste y primitivo bajó del eterno
con una mansedumbre de abrigar constante.

Mi corazón tiene honda tristeza,
tristeza resignada de que marchaste
a otro espacio del universo mientras
el silencio abriga el dolor de mi carne.

Tu ausencia, me ha abierto una herida
y el llanto me ha quebrado el alma
¿Quién sanará esta pena extendida
cuando no reciba el calor de tu palabra?

Recuerdo con cariño las enseñanzas
que un día aprendí contigo,
aquellas solícitas palabras
que tenías siempre conmigo...

las veces que te pedí consejos
y que tú, con santa paciencia
haciendo gala de gran caballero
me enseñabas lo que es ser poeta.

Hoy el dolor vino al encuentro
mas no quiero llorar tu partida
llenando versos de húmedos lamentos
pues sé que no te gustaría.

Siento ganas de no terminar nunca,
de seguir escribiendo hasta el infinito
letras blancas cual rosas blancas y puras
y brindártelas a ti, mi querido amigo.

Don Eduardo León de la Barra,
no te digo adiós, sino... ¡hasta mañana!
Luis
Ayyy Luís, letras blancas para un alma blanca y pura, como la de nuestro inolvidable amigo y maestro Edelabarra, le echaremos de menos siempre, pero también le llevaremos en nuestro corazón como guía y maestro. Encantada de leerte querido amigo, besazos con todo mi cariño y admiración...muáááackssss...
 
Magnífico este poema de "letras blancas" para nuestro querido Eduardo, maestro y amigo de todos. Un placer enorme acercarme, de nuevo, a tu hermosa poesía, querido Luis.
Con todos los afectos te envío y fuerte y fraternal abrazo.
Salvador.

Muchas gracias Salva por tu siempre gran presencia en estas letras que he querido compartir con todos despues del concurso para nuestro querido Eduardo.
Recibe mis saludos con fraternal abrazo deseándote un feliz verano.
 
Letras blancas para ti

Debajo de los párpados del cielo,
la sombra del silencio tendió su ramaje.
Un beso triste y primitivo bajó del eterno
con una mansedumbre de abrigar constante.

Mi corazón tiene honda tristeza,
tristeza resignada de que marchaste
a otro espacio del universo mientras
el silencio abriga el dolor de mi carne.

Tu ausencia, me ha abierto una herida
y el llanto me ha quebrado el alma
¿Quién sanará esta pena extendida
cuando no reciba el calor de tu palabra?

Recuerdo con cariño las enseñanzas
que un día aprendí contigo,
aquellas solícitas palabras
que tenías siempre conmigo...

las veces que te pedí consejos
y que tú, con santa paciencia
haciendo gala de gran caballero
me enseñabas lo que es ser poeta.

Hoy el dolor vino al encuentro
mas no quiero llorar tu partida
llenando versos de húmedos lamentos
pues sé que no te gustaría.

Siento ganas de no terminar nunca,
de seguir escribiendo hasta el infinito
letras blancas cual rosas blancas y puras
y brindártelas a ti, mi querido amigo.

Don Eduardo León de la Barra,
no te digo adiós, sino... ¡hasta mañana!
Luis

Se siente el versos querido amigo, no soy bueno comentando en momentos difíciles, pero te felicito, recibe mi saludo con afecto hermano.
 
Debajo de los párpados del cielo,
la sombra del silencio tendió su ramaje.
Un beso triste y primitivo bajó del eterno
con una mansedumbre de abrigar constante.

Mi corazón tiene honda tristeza,
tristeza resignada de que marchaste
a otro espacio del universo mientras
el silencio abriga el dolor de mi carne.

Tu ausencia, me ha abierto una herida
y el llanto me ha quebrado el alma
¿Quién sanará esta pena extendida
cuando no reciba el calor de tu palabra?

Recuerdo con cariño las enseñanzas
que un día aprendí contigo,
aquellas solícitas palabras
que tenías siempre conmigo...

las veces que te pedí consejos
y que tú, con santa paciencia
haciendo gala de gran caballero
me enseñabas lo que es ser poeta.

Hoy el dolor vino al encuentro
mas no quiero llorar tu partida
llenando versos de húmedos lamentos
pues sé que no te gustaría.

Siento ganas de no terminar nunca,
de seguir escribiendo hasta el infinito
letras blancas cual rosas blancas y puras
y brindártelas a ti, mi querido amigo.
vaya forma de darle un Resquiest cat a un buen amigo que siempre quedará vivo en los corazones....

saludos Luis.
 
Qué bello poema rindiendo homenaje a nuestro querido Eduardo, ese mañana deja un camino para encontrarlo entre palabras con sentimiento como las escritas aquí. Me ha encantado amigo Luis. Un saludo y gran abrazo hoy día.
Letras blancas para ti

Debajo de los párpados del cielo,
la sombra del silencio tendió su ramaje.
Un beso triste y primitivo bajó del eterno
con una mansedumbre de abrigar constante.

Mi corazón tiene honda tristeza,
tristeza resignada de que marchaste
a otro espacio del universo mientras
el silencio abriga el dolor de mi carne.

Tu ausencia, me ha abierto una herida
y el llanto me ha quebrado el alma
¿Quién sanará esta pena extendida
cuando no reciba el calor de tu palabra?

Recuerdo con cariño las enseñanzas
que un día aprendí contigo,
aquellas solícitas palabras
que tenías siempre conmigo...

las veces que te pedí consejos
y que tú, con santa paciencia
haciendo gala de gran caballero
me enseñabas lo que es ser poeta.

Hoy el dolor vino al encuentro
mas no quiero llorar tu partida
llenando versos de húmedos lamentos
pues sé que no te gustaría.

Siento ganas de no terminar nunca,
de seguir escribiendo hasta el infinito
letras blancas cual rosas blancas y puras
y brindártelas a ti, mi querido amigo.

Don Eduardo León de la Barra,
no te digo adiós, sino... ¡hasta mañana!
Luis
 
Letras blancas para ti

Debajo de los párpados del cielo,
la sombra del silencio tendió su ramaje.
Un beso triste y primitivo bajó del eterno
con una mansedumbre de abrigar constante.

Mi corazón tiene honda tristeza,
tristeza resignada de que marchaste
a otro espacio del universo mientras
el silencio abriga el dolor de mi carne.

Tu ausencia, me ha abierto una herida
y el llanto me ha quebrado el alma
¿Quién sanará esta pena extendida
cuando no reciba el calor de tu palabra?

Recuerdo con cariño las enseñanzas
que un día aprendí contigo,
aquellas solícitas palabras
que tenías siempre conmigo...

las veces que te pedí consejos
y que tú, con santa paciencia
haciendo gala de gran caballero
me enseñabas lo que es ser poeta.

Hoy el dolor vino al encuentro
mas no quiero llorar tu partida
llenando versos de húmedos lamentos
pues sé que no te gustaría.

Siento ganas de no terminar nunca,
de seguir escribiendo hasta el infinito
letras blancas cual rosas blancas y puras
y brindártelas a ti, mi querido amigo.

Don Eduardo León de la Barra,
no te digo adiós, sino... ¡hasta mañana!
Luis


Maravillosa inspiración Luis, muy sensible y propia de la ausencia que deja un amigo.
Mi fraternal saludo y felicitación.
 
Letras blancas para ti

Debajo de los párpados del cielo,
la sombra del silencio tendió su ramaje.
Un beso triste y primitivo bajó del eterno
con una mansedumbre de abrigar constante.

Mi corazón tiene honda tristeza,
tristeza resignada de que marchaste
a otro espacio del universo mientras
el silencio abriga el dolor de mi carne.

Tu ausencia, me ha abierto una herida
y el llanto me ha quebrado el alma
¿Quién sanará esta pena extendida
cuando no reciba el calor de tu palabra?

Recuerdo con cariño las enseñanzas
que un día aprendí contigo,
aquellas solícitas palabras
que tenías siempre conmigo...

las veces que te pedí consejos
y que tú, con santa paciencia
haciendo gala de gran caballero
me enseñabas lo que es ser poeta.

Hoy el dolor vino al encuentro
mas no quiero llorar tu partida
llenando versos de húmedos lamentos
pues sé que no te gustaría.

Siento ganas de no terminar nunca,
de seguir escribiendo hasta el infinito
letras blancas cual rosas blancas y puras
y brindártelas a ti, mi querido amigo.

Don Eduardo León de la Barra,
no te digo adiós, sino... ¡hasta mañana!
Luis

Bellísimo, muy merecidos los reconocimientos. Comparto absolutamente tu sentir: la percepción que tengo de Eduardo después de algunos mensajes que crucé con él y lo que más llamó siempre mi atención es la dulzura de sus palabras, la paciencia en la corrección y la enseñanza. Me han encantado tus letras blancas, mi querido Luis, mi gentil Hidalgo, mi amigo que está lejos más muy cerca del corazón. Recibe mi cariño de ultramar... besos, muchos.
 
No alcanzan las palabras, nunca alcanzan cuando es tan grande el respeto y la admiración que generan las personas como Eduardo. Comprendemos el dolor de su partida y lo extrañamos, pero él no se ha ido, nunca lo hará mientras lo recordemos con amor. Gracias por escribir amigo Luis. Abrabesos en tu corazón

Gran razón tienes amiga mía,, nunca alcanzan las palabras ante la admiración y respeto a las personas, en este caso a nuestro Gran Eduardo.
Mil gracias a ti Ropittella por dejar tu huella. Abrabesos en tu alma
 
letras blancas cual rosas blancas y puras
y brindártelas a ti, mi querido amigo.
¡Simplemente maravilloso! Exquisitas y sentidas letras engarza su corazón con gran cariño hacia nuestro maestro. ¡Hermoso poema! Un placer disfrutar de su excelente poesía, Luis, reciba la más cordial felicitación y saludo.
 
Ayyy Luís, letras blancas para un alma blanca y pura, como la de nuestro inolvidable amigo y maestro Edelabarra, le echaremos de menos siempre, pero también le llevaremos en nuestro corazón como guía y maestro. Encantada de leerte querido amigo, besazos con todo mi cariño y admiración...muáááackssss...

Muy cierto quertida amiga, le echaremos de menos pero siempre nos quedarán sus enseñanzas y sus letras.
Besos y abrazos llenos de admiración mi querida Isabel
 
Se siente el versos querido amigo, no soy bueno comentando en momentos difíciles, pero te felicito, recibe mi saludo con afecto hermano.

Muchas gracias mi querdio amigo, es más que comprensible, yo también me apunto al "no saber que decir" en momentos así.
Recibe un fuerte y afectuoso saludo con gran abrazo Selens
 
Letras blancas para ti

Debajo de los párpados del cielo,
la sombra del silencio tendió su ramaje.
Un beso triste y primitivo bajó del eterno
con una mansedumbre de abrigar constante.

Mi corazón tiene honda tristeza,
tristeza resignada de que marchaste
a otro espacio del universo mientras
el silencio abriga el dolor de mi carne.

Tu ausencia, me ha abierto una herida
y el llanto me ha quebrado el alma
¿Quién sanará esta pena extendida
cuando no reciba el calor de tu palabra?

Recuerdo con cariño las enseñanzas
que un día aprendí contigo,
aquellas solícitas palabras
que tenías siempre conmigo...

las veces que te pedí consejos
y que tú, con santa paciencia
haciendo gala de gran caballero
me enseñabas lo que es ser poeta.

Hoy el dolor vino al encuentro
mas no quiero llorar tu partida
llenando versos de húmedos lamentos
pues sé que no te gustaría.

Siento ganas de no terminar nunca,
de seguir escribiendo hasta el infinito
letras blancas cual rosas blancas y puras
y brindártelas a ti, mi querido amigo.

Don Eduardo León de la Barra,
no te digo adiós, sino... ¡hasta mañana!
Luis
Emotivo y conmovedor poema de amor y gratitud hacia nuestro querido amigo y maestro. Su lectura me ha emocionado. Todos le debemos mucho, con todos fue cordial, cariñoso, comprensivo, solidario, mesurado, tolerante, y entregado.
Te envío un fuerte abrazo, querido Luis.
 
Letras blancas para ti

Debajo de los párpados del cielo,
la sombra del silencio tendió su ramaje.
Un beso triste y primitivo bajó del eterno
con una mansedumbre de abrigar constante.

Mi corazón tiene honda tristeza,
tristeza resignada de que marchaste
a otro espacio del universo mientras
el silencio abriga el dolor de mi carne.

Tu ausencia, me ha abierto una herida
y el llanto me ha quebrado el alma
¿Quién sanará esta pena extendida
cuando no reciba el calor de tu palabra?

Recuerdo con cariño las enseñanzas
que un día aprendí contigo,
aquellas solícitas palabras
que tenías siempre conmigo...

las veces que te pedí consejos
y que tú, con santa paciencia
haciendo gala de gran caballero
me enseñabas lo que es ser poeta.

Hoy el dolor vino al encuentro
mas no quiero llorar tu partida
llenando versos de húmedos lamentos
pues sé que no te gustaría.

Siento ganas de no terminar nunca,
de seguir escribiendo hasta el infinito
letras blancas cual rosas blancas y puras
y brindártelas a ti, mi querido amigo.

Don Eduardo León de la Barra,
no te digo adiós, sino... ¡hasta mañana!
Luis

Bello poema en memoria del maestro que nos ha dejado con una tristeza que tus letras describen muy bien. Mi saludo cordial
 
Última edición:
Qué bello poema rindiendo homenaje a nuestro querido Eduardo, ese mañana deja un camino para encontrarlo entre palabras con sentimiento como las escritas aquí. Me ha encantado amigo Luis. Un saludo y gran abrazo hoy día.

Me alegro que te haya gustado este pequeño homenaje a nuestro querido amigo Eduardo.
Muchas gracias Nancy por tu hermoso gesto.
Feliz día y mis saludos cordiales
 
Bellísimo, muy merecidos los reconocimientos. Comparto absolutamente tu sentir: la percepción que tengo de Eduardo después de algunos mensajes que crucé con él y lo que más llamó siempre mi atención es la dulzura de sus palabras, la paciencia en la corrección y la enseñanza. Me han encantado tus letras blancas, mi querido Luis, mi gentil Hidalgo, mi amigo que está lejos más muy cerca del corazón. Recibe mi cariño de ultramar... besos, muchos.

Así es mi querida María, así era Eduardo, caballero ante todo y después maestro con Santa paciencia.
Me alegra que te haya gustado este pequeño homenaje a nuestro Eduardo.
Muchas gracias mi bella Dama por cuanto me dedica tu corazón.
Van mis saludos con gran y cálido abrazo con muchos besos amiga mía.
 
Letras blancas para ti

Debajo de los párpados del cielo,
la sombra del silencio tendió su ramaje.
Un beso triste y primitivo bajó del eterno
con una mansedumbre de abrigar constante.

Mi corazón tiene honda tristeza,
tristeza resignada de que marchaste
a otro espacio del universo mientras
el silencio abriga el dolor de mi carne.

Tu ausencia, me ha abierto una herida
y el llanto me ha quebrado el alma
¿Quién sanará esta pena extendida
cuando no reciba el calor de tu palabra?

Recuerdo con cariño las enseñanzas
que un día aprendí contigo,
aquellas solícitas palabras
que tenías siempre conmigo...

las veces que te pedí consejos
y que tú, con santa paciencia
haciendo gala de gran caballero
me enseñabas lo que es ser poeta.

Hoy el dolor vino al encuentro
mas no quiero llorar tu partida
llenando versos de húmedos lamentos
pues sé que no te gustaría.

Siento ganas de no terminar nunca,
de seguir escribiendo hasta el infinito
letras blancas cual rosas blancas y puras
y brindártelas a ti, mi querido amigo.

Don Eduardo León de la Barra,
no te digo adiós, sino... ¡hasta mañana!
Luis
Precioso poema dedicado al maestro Eduardo que falleció. Me ha encantado leerte.
Te felicito por tu poema premiado. Un abrazo amigo.
 
Última edición por un moderador:
Letras blancas para ti
Debajo de los párpados del cielo,
la sombra del silencio tendió su ramaje.
Un beso triste y primitivo bajó del eterno
con una mansedumbre de abrigar constante.
Mi corazón tiene honda tristeza,
tristeza resignada de que marchaste
a otro espacio del universo mientras
el silencio abriga el dolor de mi carne.
Tu ausencia, me ha abierto una herida
y el llanto me ha quebrado el alma
¿Quién sanará esta pena extendida
cuando no reciba el calor de tu palabra?
Recuerdo con cariño las enseñanzas
que un día aprendí contigo,
aquellas solícitas palabras
que tenías siempre conmigo...
las veces que te pedí consejos
y que tú, con santa paciencia
haciendo gala de gran caballero
me enseñabas lo que es ser poeta.
Hoy el dolor vino al encuentro
mas no quiero llorar tu partida
llenando versos de húmedos lamentos
pues sé que no te gustaría.
Siento ganas de no terminar nunca,
de seguir escribiendo hasta el infinito
letras blancas cual rosas blancas y puras
y brindártelas a ti, mi querido amigo.
Don Eduardo León de la Barra,
no te digo adiós, sino... ¡hasta mañana!
Luis
Ahhh si Edu estuviera aquí, un encanto de poema, mil besos
 

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