jmacgar
Poeta veterano en el portal
Nocturnos vientos, la Luna y la coruja
(el estribillo es el verso 83 de Soledad Primera, de Góngora)
Lamentos de campana en doce sones
anuncian que ha llegado la hora bruja;
este miedo me arguye sus razones
ya el Austro brame o la arboleda cruja.
El aire silba por los callejones,
el alma se me encoge y se apretuja,
encienden mi temor dos condiciones,
que el Austro brame o la arboleda cruja.
Cipreses hay, cual sombras en jirones,
que mueven su alta copa, fina aguja,
y harán con sus cimbreos contorsiones
ya el Austro brame o la arboleda cruja.
¡Luna!, espejo de Febo con tus dones,
argento disco cuya luz me embruja,
sabes cómo me impones,
acaso cuando cante la coruja
o el Austro brame o la arboleda cruja.
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