lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Me acerco a mis ventanas
donde el aire vuelca su aliento,
dibujando, indeleble,
la humedad de mi pensamiento.
¿Qué oscuras horas son las que velan mi horizonte?
Despunta el alba,
y al nacer … se desvanece.
Más hoy, hablan las palabras
en mi voz callada,
enmudeciendo el silencio
donde se diluye la faz de la tormenta
que respira mi noche,
mientras los segundos
se detienen en su alma salvaje.
Y estos cansados ojos,
y este corazón insaciable,
en sus horas vacías,
penden del aire.
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