Después de tanto amar
los alerces son testigos de este árido recuerdo que quema como hoguera de nube roja en verano.
Mi cuerpo será un cobijo de aves nocturnas mientras tu beso rueda como un trompo que se quiere deshacer.
Ayer había calma en mi alma palomera, ayer sepulté todo vestigio de tu cuerpo y de tus ropas en mi memoria.
Aunque creo que es engaño la rosa roja colgada en la puerta
los vidrios con tu nombre cada cierta hora en la ventana, tus pies, tus largos pies resignados a mi altar.
Los gatos hacen el amor en agosto y aunque ya es septiembre mis oídos hacen réplica de los maullidos y tú no estás.
los alerces son testigos de este árido recuerdo que quema como hoguera de nube roja en verano.
Mi cuerpo será un cobijo de aves nocturnas mientras tu beso rueda como un trompo que se quiere deshacer.
Ayer había calma en mi alma palomera, ayer sepulté todo vestigio de tu cuerpo y de tus ropas en mi memoria.
Aunque creo que es engaño la rosa roja colgada en la puerta
los vidrios con tu nombre cada cierta hora en la ventana, tus pies, tus largos pies resignados a mi altar.
Los gatos hacen el amor en agosto y aunque ya es septiembre mis oídos hacen réplica de los maullidos y tú no estás.
Última edición: