• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Manos del tiempo

Luis Á. Ruiz Peradejordi

Poeta que considera el portal su segunda casa
El vigilante dormido en soledades negras,

ha perdido de mi blanca hoja las palabras.

Y me he quedado en el silencio oscuro

de los libros no leídos, de los poemas

no consagrados, que se han ido

en las manos del tiempo. Ese tiempo

que no se me ha dado, tiempo por otros perdido,

riqueza que se negara a mí y a ellos.

A mí, que me ha faltado, no he tenido

la suerte de no precisarlo, pues, tantas cosas

me han quedado pendientes, como un ansia

insatisfecha en el existir medido.

Quiero ver, llegar a cada rincón, no dejar

por conocer nada, que sea la tierra casa

que habito y conozco, en sus sonidos,

en sus colores, en el olor de las mujeres,

en el tacto rumoroso de caricias que aun espero.

Brazos, regazos, senos que serán refugio,

ese refugio donde guardar el deseo,

bocas que se abran para risas, para amores,

torrentera de palabras, fábrica del beso.

Blanca hoja del vivir que anhelo

que espero cubrir con rasgos de mi pluma,

pasión de tiempo, con vida, con amor y cielo.
 
El vigilante dormido en soledades negras,

ha perdido de mi blanca hoja las palabras.

Y me he quedado en el silencio oscuro

de los libros no leídos, de los poemas

no consagrados, que se han ido

en las manos del tiempo. Ese tiempo

que no se me ha dado, tiempo por otros perdido,

riqueza que se negara a mí y a ellos.

A mí, que me ha faltado, no he tenido

la suerte de no precisarlo, pues, tantas cosas

me han quedado pendientes, como un ansia

insatisfecha en el existir medido.

Quiero ver, llegar a cada rincón, no dejar

por conocer nada, que sea la tierra casa

que habito y conozco, en sus sonidos,

en sus colores, en el olor de las mujeres,

en el tacto rumoroso de caricias que aun espero.

Brazos, regazos, senos que serán refugio,

ese refugio donde guardar el deseo,

bocas que se abran para risas, para amores,

torrentera de palabras, fábrica del beso.

Blanca hoja del vivir que anhelo

que espero cubrir con rasgos de mi pluma,

pasión de tiempo, con vida, con amor y cielo.
Ayyy Luís, el tiempo siempre fluyendo y no precisamente en nuestras manos, sólo disponemos de este instante preciso, debemos exprimirlo hasta la última gota de su zumo... tus versos son preciosos, armoniosos y fluidos, con una riqueza de imágenes que hacen a su contenido más intenso y profundo. Me ha encantado leerte. Besos con admiración y cariño....muáááckssss...
 
El vigilante dormido en soledades negras,

ha perdido de mi blanca hoja las palabras.

Y me he quedado en el silencio oscuro

de los libros no leídos, de los poemas

no consagrados, que se han ido

en las manos del tiempo. Ese tiempo

que no se me ha dado, tiempo por otros perdido,

riqueza que se negara a mí y a ellos.

A mí, que me ha faltado, no he tenido

la suerte de no precisarlo, pues, tantas cosas

me han quedado pendientes, como un ansia

insatisfecha en el existir medido.

Quiero ver, llegar a cada rincón, no dejar

por conocer nada, que sea la tierra casa

que habito y conozco, en sus sonidos,

en sus colores, en el olor de las mujeres,

en el tacto rumoroso de caricias que aun espero.

Brazos, regazos, senos que serán refugio,

ese refugio donde guardar el deseo,

bocas que se abran para risas, para amores,

torrentera de palabras, fábrica del beso.

Blanca hoja del vivir que anhelo

que espero cubrir con rasgos de mi pluma,

pasión de tiempo, con vida, con amor y cielo.
El tiempo que se marcha y que deja al corazón cierta melancolía, bella expresión en tu poema , amigo poeta, felicidades. Saludos poéticos.
 
Ayyy Luís, el tiempo siempre fluyendo y no precisamente en nuestras manos, sólo disponemos de este instante preciso, debemos exprimirlo hasta la última gota de su zumo... tus versos son preciosos, armoniosos y fluidos, con una riqueza de imágenes que hacen a su contenido más intenso y profundo. Me ha encantado leerte. Besos con admiración y cariño....muáááckssss...
Precioso comentario. Muy agradecido. Besos. Luis.
 
El tiempo es el elixir de la vida, dividido en dosis de años, meses, días, horas, pero creo que cuando hacemos algo que nos hace sentir plenos, pareciera que se detiene, y empieza a forjar memorias gratas, dulces. Quizás la clave es tomarlo como oportunidad de goce, dentro de lo posible.
Tus poemas son tan profundos, que inevitablemente nos llevan al ejercicio del buen pensamiento.
Me alegra mucho haber encontrado tu obra, y voy a seguir leyéndote, Luis.
En estos tiempos superficiales, una pluma como la tuya es un lujo, realmente. No es solo estética, es la capacidad de seguir pensando en palabras.
Saludos y que inicies una semana de más inspiración :)
 
El vigilante dormido en soledades negras,

ha perdido de mi blanca hoja las palabras.

Y me he quedado en el silencio oscuro

de los libros no leídos, de los poemas

no consagrados, que se han ido

en las manos del tiempo. Ese tiempo

que no se me ha dado, tiempo por otros perdido,

riqueza que se negara a mí y a ellos.

A mí, que me ha faltado, no he tenido

la suerte de no precisarlo, pues, tantas cosas

me han quedado pendientes, como un ansia

insatisfecha en el existir medido.

Quiero ver, llegar a cada rincón, no dejar

por conocer nada, que sea la tierra casa

que habito y conozco, en sus sonidos,

en sus colores, en el olor de las mujeres,

en el tacto rumoroso de caricias que aun espero.

Brazos, regazos, senos que serán refugio,

ese refugio donde guardar el deseo,

bocas que se abran para risas, para amores,

torrentera de palabras, fábrica del beso.

Blanca hoja del vivir que anhelo

que espero cubrir con rasgos de mi pluma,

pasión de tiempo, con vida, con amor y cielo.

El tiempo que tanto nos inspira y que deja tantantas cosas en el camino.
Interesante ha sido este recorrido de versos, donde has dejado un bello cuadro lírico.

Un abrazo, Luis.
 
El vigilante dormido en soledades negras,

ha perdido de mi blanca hoja las palabras.

Y me he quedado en el silencio oscuro

de los libros no leídos, de los poemas

no consagrados, que se han ido

en las manos del tiempo. Ese tiempo

que no se me ha dado, tiempo por otros perdido,

riqueza que se negara a mí y a ellos.

A mí, que me ha faltado, no he tenido

la suerte de no precisarlo, pues, tantas cosas

me han quedado pendientes, como un ansia

insatisfecha en el existir medido.

Quiero ver, llegar a cada rincón, no dejar

por conocer nada, que sea la tierra casa

que habito y conozco, en sus sonidos,

en sus colores, en el olor de las mujeres,

en el tacto rumoroso de caricias que aun espero.

Brazos, regazos, senos que serán refugio,

ese refugio donde guardar el deseo,

bocas que se abran para risas, para amores,

torrentera de palabras, fábrica del beso.

Blanca hoja del vivir que anhelo

que espero cubrir con rasgos de mi pluma,

pasión de tiempo, con vida, con amor y cielo.
Muy bello poema, el tiempo no pasa nos traspasa y ese deseo tuyo de conocerlo todo es propio de alguien que ama la vida por encima de todo, yo así lo veo. Te mando un gran abrazo amigo Luis. Paco.
 
El tiempo es el elixir de la vida, dividido en dosis de años, meses, días, horas, pero creo que cuando hacemos algo que nos hace sentir plenos, pareciera que se detiene, y empieza a forjar memorias gratas, dulces. Quizás la clave es tomarlo como oportunidad de goce, dentro de lo posible.
Tus poemas son tan profundos, que inevitablemente nos llevan al ejercicio del buen pensamiento.
Me alegra mucho haber encontrado tu obra, y voy a seguir leyéndote, Luis.
En estos tiempos superficiales, una pluma como la tuya es un lujo, realmente. No es solo estética, es la capacidad de seguir pensando en palabras.
Saludos y que inicies una semana de más inspiración :)
Gracias por tus palabras. Siempre intento ser positivo, y lo procuro reflejar en lo que escribo, aún cuando sean poemas tristes. No me puedo corregir, soy así. Me haces feliz con estas apreciaciones, por mi parte encantado de tenerte entre mis poemas. Un beso. Luis.
 
El vigilante dormido en soledades negras,

ha perdido de mi blanca hoja las palabras.

Y me he quedado en el silencio oscuro

de los libros no leídos, de los poemas

no consagrados, que se han ido

en las manos del tiempo. Ese tiempo

que no se me ha dado, tiempo por otros perdido,

riqueza que se negara a mí y a ellos.

A mí, que me ha faltado, no he tenido

la suerte de no precisarlo, pues, tantas cosas

me han quedado pendientes, como un ansia

insatisfecha en el existir medido.

Quiero ver, llegar a cada rincón, no dejar

por conocer nada, que sea la tierra casa

que habito y conozco, en sus sonidos,

en sus colores, en el olor de las mujeres,

en el tacto rumoroso de caricias que aun espero.

Brazos, regazos, senos que serán refugio,

ese refugio donde guardar el deseo,

bocas que se abran para risas, para amores,

torrentera de palabras, fábrica del beso.

Blanca hoja del vivir que anhelo

que espero cubrir con rasgos de mi pluma,

pasión de tiempo, con vida, con amor y cielo.
Aun con esas cosas pendientes, muchas de tus huellas y muchos momentos de tu vida han quedado escritos para la satisfacción de la lectura que nos produce al leerte. Muy hermoso este poema Luis, un saludo y gran abrazo.
 
Aún con esas cosas pendientes, muchas de tus huellas y muchos momentos de tu vida han quedado escritos para la satisfacción de la lectura que nos produce al leerte. Muy hermoso este poema Luis, un saludo y gran abrazo.
Siempre quedan pendientes cosas en la vida. No sé si el tiempo que se nos ha dado ha sido corto o hemos desperdiciado mucho del que nos fue entregado. Ahora encuentro mi curiosidad insatisfecha, con ansias de saber, de conocer, de llegar a los rincones en que habitan palabras, imágenes, sonidos...
Gracias por tus comentarios. Habrá que ir a la búsqueda del tiempo perdido por si aún es aprovechable. Mis saludos y un fuerte abrazo.
 
Última edición:
El vigilante dormido en soledades negras,

ha perdido de mi blanca hoja las palabras.

Y me he quedado en el silencio oscuro

de los libros no leídos, de los poemas

no consagrados, que se han ido

en las manos del tiempo. Ese tiempo

que no se me ha dado, tiempo por otros perdido,

riqueza que se negara a mí y a ellos.

A mí, que me ha faltado, no he tenido

la suerte de no precisarlo, pues, tantas cosas

me han quedado pendientes, como un ansia

insatisfecha en el existir medido.

Quiero ver, llegar a cada rincón, no dejar

por conocer nada, que sea la tierra casa

que habito y conozco, en sus sonidos,

en sus colores, en el olor de las mujeres,

en el tacto rumoroso de caricias que aun espero.

Brazos, regazos, senos que serán refugio,

ese refugio donde guardar el deseo,

bocas que se abran para risas, para amores,

torrentera de palabras, fábrica del beso.

Blanca hoja del vivir que anhelo

que espero cubrir con rasgos de mi pluma,

pasión de tiempo, con vida, con amor y cielo.
Que sugerentes imágenes, grato leerte
 
El vigilante dormido en soledades negras,

ha perdido de mi blanca hoja las palabras.

Y me he quedado en el silencio oscuro

de los libros no leídos, de los poemas

no consagrados, que se han ido

en las manos del tiempo. Ese tiempo

que no se me ha dado, tiempo por otros perdido,

riqueza que se negara a mí y a ellos.

A mí, que me ha faltado, no he tenido

la suerte de no precisarlo, pues, tantas cosas

me han quedado pendientes, como un ansia

insatisfecha en el existir medido.

Quiero ver, llegar a cada rincón, no dejar

por conocer nada, que sea la tierra casa

que habito y conozco, en sus sonidos,

en sus colores, en el olor de las mujeres,

en el tacto rumoroso de caricias que aun espero.

Brazos, regazos, senos que serán refugio,

ese refugio donde guardar el deseo,

bocas que se abran para risas, para amores,

torrentera de palabras, fábrica del beso.

Blanca hoja del vivir que anhelo

que espero cubrir con rasgos de mi pluma,

pasión de tiempo, con vida, con amor y cielo.
Reflejas un gran anhelo de conocimiento en el poema y unas ganas de escribir que vale todo el tiempo del mundo, y bien aprovechado.
La Tierra como casa y el tacto como refugio.
Encantado de leerte, Luis, y un abrazo, poeta.
 
Reflejas un gran anhelo de conocimiento en el poema y unas ganas de escribir que vale todo el tiempo del mundo, y bien aprovechado.
La Tierra como casa y el tacto como refugio.
Encantado de leerte, Luis, y un abrazo, poeta.
Encantado de tu presencia en estos versos. Siempre se queda uno con las ganas de leer más y de escribir más. Así es el poeta. Un fuerte abrazo.
 
El tiempo, el implacable tiempo como dice la canción, nos va dejando historias vividas, otras inconclusas y algunos sueños pendientes, un placer leerte amigo Luis, un abrazo fraterno.
Por mucho que queramos escribir y por mucha prisa que nos demos en leer, siempre nos faltará tiempo. Ese tiempo que se ve como un tesoro, del que no llegamos a disfrutar cumplidamente. Gracias por tu lectura. Un abrazo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba