Negaraliss9.
Poeta recién llegado
Un gris arcoíris plasmado en tu sonrisa,
a tu paso, los ríos se aterran y se secan,
no puedo olvidar aquella noche de tanta brisa,
tu cabello caía, tu vida se agotaba.
El firmamento se estremecía ante tu malestar,
la luna se oscurecía mientras de lágrimas se inundaba,
los cometas confusos se estrellaban,
yo sabía que jamás podría tu dolor apartar.
Aunque te abrazaba, tu alma se desvanecía,
mis manos perplejas, tu existir cesando,
logré escuchar a aquella constelación exclamando:
dama del mar, borra tu dolor, abre tu cuello y vete a descansar.
El camino al inframundo estaba bañado en azufre,
escaleras de condena y pasamanos de oro,
allí se puede observar como el orgulloso sufre,
como el vencedor es aplastado sin permitírsele imploro.
Sin hacer caso omiso de la constelación tomaste nota,
tu cuello abierto como tus ojos al nacer,
tu cadáver yaciendo sobre las rocas de la agonía,
tu espíritu atemporal, la muerte en sintonía.
a tu paso, los ríos se aterran y se secan,
no puedo olvidar aquella noche de tanta brisa,
tu cabello caía, tu vida se agotaba.
El firmamento se estremecía ante tu malestar,
la luna se oscurecía mientras de lágrimas se inundaba,
los cometas confusos se estrellaban,
yo sabía que jamás podría tu dolor apartar.
Aunque te abrazaba, tu alma se desvanecía,
mis manos perplejas, tu existir cesando,
logré escuchar a aquella constelación exclamando:
dama del mar, borra tu dolor, abre tu cuello y vete a descansar.
El camino al inframundo estaba bañado en azufre,
escaleras de condena y pasamanos de oro,
allí se puede observar como el orgulloso sufre,
como el vencedor es aplastado sin permitírsele imploro.
Sin hacer caso omiso de la constelación tomaste nota,
tu cuello abierto como tus ojos al nacer,
tu cadáver yaciendo sobre las rocas de la agonía,
tu espíritu atemporal, la muerte en sintonía.
Por:Negaraliss.
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