Estimado caballero:
Extenderse en explicar los agujeros en sus argumentos sería otorgarles un aire de validez, lo cual no deseo. Le marco simplemente los dos más desarrapados y terribles de todos: el autoritarismo en sus palabras disfrazado con falsa modestia. Usted repite hasta el cansancio que su condición de "humilde ignorante" en este tema, y presenta un juicio de valores acerca de qué debería considerarse de mayor importancia en los tiempos que vivimos y qué no tanto. Su dogmatismo, por ser alguien que se considera un aprendiz de la poesía es algo que creo, simplemente creo, no es el mejor punto de partida. Como le comentara a otro "comentador", en general se comete un error grosero cuando se intenta explicar una escala de valores en las artes, máxime si se admite que se sabe poco al respecto. Eso, le pido no lo tome a mal, se acerca peligrosamente al autoritarismo intelectual.
Le confieso que no me gusta lo que escribe. Más de eso no puedo inferir. No le puedo decir que lo que hace es de baja calidad, aunque al leerla me tiente fuertemente. No corresponde hacerlo. Creo entender su protesta, una suerte de tímida revolución de escritorio en un foro donde tal vez pueda encontrar a alguien que reaccione vehementemente. Pero...simplemente creo entenderla. Lo que casi con seguridad no se ve, es la propuesta que debe necesariamente seguir a la protesta. De otra forma, nos quedamos simplemente en amagues.
Le saludo atentamente.
"Extenderse en explicar los agujeros en sus argumentos sería otorgarles un aire de validez".
Así comienza y así termina un verdadero totalitarista, jajajajaja, reconozco que me reído, y mucho, se desprenden muchas cosas de su respuesta, la primera que me respeta, eso es bueno, y no a un nivel particular, me respeta y se lo agradezco.
La segunda es que me ha leído y no poco, me atrevería a decir, con lo que también auguro que de recién llegado tiene usted solo eso el nombre. El nombre que ha elegido, "compadre", tampoco ha sido muy acertado, si quería mantener el juego largo y divertido, jajajajajajaj, pero a durado lo que ha durado, una lástima.
Tercero el chiste del totalitarismo intelectual ha sido para guardarlo, buenísimo, jajajajajajaja, después y ya un pelín más en serio le digo, no me gusta la falsa modestia y lo que digo no es falso es realidad, el mundo de la poesía clásica es nuevo para mí, le confieso aquí en secreto, entre los dos, que de gongoristas, quevedistas, lorquistas, medievalistas y demás... acaba uno harto completamente, jajajajajajaj.
Otra cosa interesante es que realmente en mis escritos hablo de la única alternativa posible como cambio o alternativa, compadre, quizás te resulte pequeña pero el amor es el camino, la solución y única esperanza.
El totalitarismo impone, yo opino sabrás entender la diferencia, comprendo que aquellos que no saben, no pueden, o no conocen más poesía que la que se parece, mal imita a los mitos o huele a rosas y primorosas doncellas rancias ante lo distinto reaccionen, no comenten, o desprestigien, es normal, no pararán así lo que viene, el cambio es inevitable.
De todas formas, para que no haya dudas ni malos entendidos, con los puristas, solo intento decir una cosa, si el ejercicio poético es impostura lo mismo tiene coger la lengua prestada de quien sea, si el ejercicio es propio, es nuestro verdadero sentimiento, el cae sobre el papel, es lamentable no utilizar nuestra forma de hablar natural para darle forma, solo eso he dicho y solo eso digo.
Ha sido un placer, una charla interesante, y unas risas, me alegra que me siga y aún más que disfrute de las revoluciones de escritorio, tan mías, tan de mi sangre, de mi lengua, de mi manera de ser y sentir... tienen su encanto. Un abrazo y no se lo tome a mal, jajajajaajaj.