lesmo
Poeta veterano en el portal
Fui vencido del sueño,
metafórica muerte que no duda
de serlo ya desnuda
del solitario, isleño,
forzado desde siempre a ser amigo
de aquel otro que sigo.
Embates, que a mis ojos,
al tiempo que los cierran, son abrojos
que vendrán y de vuelta y con medida
de los años, los días y las horas;
entonces, presagiándome la vida,
también lo son de muerte las auroras.
Asidero nocturno de la angustia,
del álabe que apunta
hacia esa tierra mustia,
yacija que me llama y me barrunta
es el sueño y soñar, y es el deseo
del cadáver dormido en que me veo.
Pues cada vez lo soy más claramente,
cada vez que despierto,
y cada vez más cierto,
soy mi muerto, que viene lentamente.
metafórica muerte que no duda
de serlo ya desnuda
del solitario, isleño,
forzado desde siempre a ser amigo
de aquel otro que sigo.
Embates, que a mis ojos,
al tiempo que los cierran, son abrojos
que vendrán y de vuelta y con medida
de los años, los días y las horas;
entonces, presagiándome la vida,
también lo son de muerte las auroras.
Asidero nocturno de la angustia,
del álabe que apunta
hacia esa tierra mustia,
yacija que me llama y me barrunta
es el sueño y soñar, y es el deseo
del cadáver dormido en que me veo.
Pues cada vez lo soy más claramente,
cada vez que despierto,
y cada vez más cierto,
soy mi muerto, que viene lentamente.