El despertar

lesmo

Poeta veterano en el portal
Fui vencido del sueño,
metafórica muerte que no duda
de serlo ya desnuda
del solitario, isleño,
forzado desde siempre a ser amigo
de aquel otro que sigo.

Embates, que a mis ojos,
al tiempo que los cierran, son abrojos
que vendrán y de vuelta y con medida
de los años, los días y las horas;
entonces, presagiándome la vida,
también lo son de muerte las auroras.

Asidero nocturno de la angustia,
del álabe que apunta
hacia esa tierra mustia,
yacija que me llama y me barrunta
es el sueño y soñar, y es el deseo
del cadáver dormido en que me veo.

Pues cada vez lo soy más claramente,
cada vez que despierto,
y cada vez más cierto,
soy mi muerto, que viene lentamente.
 
Fui vencido del sueño,
metafórica muerte que no duda
de serlo ya desnuda
del solitario, isleño,
forzado desde siempre a ser amigo
de aquel otro que sigo.

Embates, que a mis ojos,
al tiempo que los cierran, son abrojos
que vendrán y de vuelta y con medida
de los años, los días y las horas;
entonces, presagiándome la vida,
también lo son de muerte las auroras.

Asidero nocturno de la angustia,
del álabe que apunta
hacia esa tierra mustia,
yacija que me llama y me barrunta
es el sueño y soñar, y es el deseo
del cadáver dormido en que me veo.

Pues cada vez lo soy más claramente,
cada vez que despierto,
y cada vez más cierto,
soy mi muerto, que viene lentamente.

Si terrible es el sueño, peor es el despertar y ver que la muerte va anunciando su llegada. Soberbio querido amigo Salva, con un vocablo realmente exquisito el cual aprovecho para felicitarte.
Vayan mis saludos cordiales con fraternal abrazo y admiración.
 
Si terrible es el sueño, peor es el despertar y ver que la muerte va anunciando su llegada. Soberbio querido amigo Salva, con un vocablo realmente exquisito el cual aprovecho para felicitarte.
Vayan mis saludos cordiales con fraternal abrazo y admiración.
Muchas gracias, querido Luis, por acercarte siempre a estas letras mías con tu mirada amable. Un placer recibir tus comentarios.
Con todo afecto, un abrazo fraterno y grande.
Salva.
 
Fui vencido del sueño,
metafórica muerte que no duda
de serlo ya desnuda
del solitario, isleño,
forzado desde siempre a ser amigo
de aquel otro que sigo.

Embates, que a mis ojos,
al tiempo que los cierran, son abrojos
que vendrán y de vuelta y con medida
de los años, los días y las horas;
entonces, presagiándome la vida,
también lo son de muerte las auroras.

Asidero nocturno de la angustia,
del álabe que apunta
hacia esa tierra mustia,
yacija que me llama y me barrunta
es el sueño y soñar, y es el deseo
del cadáver dormido en que me veo.

Pues cada vez lo soy más claramente,
cada vez que despierto,
y cada vez más cierto,
soy mi muerto, que viene lentamente.


Perfume extendido en ese sueño, la muerte presente y beberla en
la boca de ese temblor que duda entre la vida y ella. el poema
tiene una excelsa escenografia donde las formas temporales
dejan tristeza. felicidades. saludos amables de luzyabsenta
 
Perfume extendido en ese sueño, la muerte presente y beberla en
la boca de ese temblor que duda entre la vida y ella. el poema
tiene una excelsa escenografia donde las formas temporales
dejan tristeza. felicidades. saludos amables de luzyabsenta
Muy agradecido, querido compañero y maestro, por la constante compañía a mis letras con hermosos comentarios que enriquecen mi propuesta.
Con todos mis afectos, un fraterno abrazo.
Salvador.
 
Fui vencido del sueño,
metafórica muerte que no duda
de serlo ya desnuda
del solitario, isleño,
forzado desde siempre a ser amigo
de aquel otro que sigo.

Embates, que a mis ojos,
al tiempo que los cierran, son abrojos
que vendrán y de vuelta y con medida
de los años, los días y las horas;
entonces, presagiándome la vida,
también lo son de muerte las auroras.

Asidero nocturno de la angustia,
del álabe que apunta
hacia esa tierra mustia,
yacija que me llama y me barrunta
es el sueño y soñar, y es el deseo
del cadáver dormido en que me veo.

Pues cada vez lo soy más claramente,
cada vez que despierto,
y cada vez más cierto,
soy mi muerto, que viene lentamente.
Ayyy Salva, muerte y vida comparten el mismo sueño, aquí estamos y no sabemos si dormidos o despiertos, tal vez no conocemos en realidad lo que es un verdadero despertar pero todo va transcurriendo en instantes y morir y nacer son solo instantes... Profundidad y belleza en todos y cada uno de tus versos, un placer poder leerte siempre mi entrañable amigo. Besazos con toda mi admiración y todo mi cariño.....muáááááckssss...
 
Fui vencido del sueño,
metafórica muerte que no duda
de serlo ya desnuda
del solitario, isleño,
forzado desde siempre a ser amigo
de aquel otro que sigo.

Embates, que a mis ojos,
al tiempo que los cierran, son abrojos
que vendrán y de vuelta y con medida
de los años, los días y las horas;
entonces, presagiándome la vida,
también lo son de muerte las auroras.

Asidero nocturno de la angustia,
del álabe que apunta
hacia esa tierra mustia,
yacija que me llama y me barrunta
es el sueño y soñar, y es el deseo
del cadáver dormido en que me veo.

Pues cada vez lo soy más claramente,
cada vez que despierto,
y cada vez más cierto,
soy mi muerto, que viene lentamente.
Es agónico tu poema pero muy bello por ser dueño de tu sensible escritura, cuando despertar es una pesadilla más merece la pena seguir dormido. Un abrazo amigo Salvador. Paco.
 
Fui vencido del sueño,
metafórica muerte que no duda
de serlo ya desnuda
del solitario, isleño,
forzado desde siempre a ser amigo
de aquel otro que sigo.

Embates, que a mis ojos,
al tiempo que los cierran, son abrojos
que vendrán y de vuelta y con medida
de los años, los días y las horas;
entonces, presagiándome la vida,
también lo son de muerte las auroras.

Asidero nocturno de la angustia,
del álabe que apunta
hacia esa tierra mustia,
yacija que me llama y me barrunta
es el sueño y soñar, y es el deseo
del cadáver dormido en que me veo.

Pues cada vez lo soy más claramente,
cada vez que despierto,
y cada vez más cierto,
soy mi muerto, que viene lentamente.
Me siento muy identificada con la melancolía que reza tu poema, saludos
 
Fui vencido del sueño,
metafórica muerte que no duda
de serlo ya desnuda
del solitario, isleño,
forzado desde siempre a ser amigo
de aquel otro que sigo.

Embates, que a mis ojos,
al tiempo que los cierran, son abrojos
que vendrán y de vuelta y con medida
de los años, los días y las horas;
entonces, presagiándome la vida,
también lo son de muerte las auroras.

Asidero nocturno de la angustia,
del álabe que apunta
hacia esa tierra mustia,
yacija que me llama y me barrunta
es el sueño y soñar, y es el deseo
del cadáver dormido en que me veo.

Pues cada vez lo soy más claramente,
cada vez que despierto,
y cada vez más cierto,
soy mi muerto, que viene lentamente.

Un poema envuelto en gasas de un sueño etéreo desde las profundezas de la incertidumbre y el filosófico planteamiento del tránsito de lo terrenal a lo desconocido, momento ineludible del que no escapa nadie.Letras dignas de un análisis profundo del tanato y como lo percibimos, por otra parte con tu habitual maestría nos devuelve a esa poesía clásica en su manera de decir, un abrazo Salva.
 
Ayyy Salva, muerte y vida comparten el mismo sueño, aquí estamos y no sabemos si dormidos o despiertos, tal vez no conocemos en realidad lo que es un verdadero despertar pero todo va transcurriendo en instantes y morir y nacer son solo instantes... Profundidad y belleza en todos y cada uno de tus versos, un placer poder leerte siempre mi entrañable amigo. Besazos con toda mi admiración y todo mi cariño.....muáááááckssss...
Así es, mi queridísima Isabel, las fronteras entre sueño y vigilia, son solo el abrir los ojos pero al abrirlos se toma conciencia cada vez de lo efímera que es la existencia. Mirar a la cara a ese final ineludible es una tarea que se hace cuesta arriba, sin embargo cuando llegue el día del último adormecimiento me gustaría tener presente, antes de cerrar los ojos, a cuantos disteis sentido a cada hora, a cada segundo, y me gustaría así mismo pensar que cada despertar no fue en vano.
Con mucho, mucho cariño te dejo aquí un abrazo fuerte y fraterno, también a todo lo que es tuyo, mi buena amiga.
Siempre tuyo,
Salva.
 
Es agónico tu poema pero muy bello por ser dueño de tu sensible escritura, cuando despertar es una pesadilla más merece la pena seguir dormido. Un abrazo amigo Salvador. Paco.
Le decía a nuestra común amiga Lomafresquita que me gustaría saber que esos despertares en los que efectivamente se toma conciencia de lo efímero, no han sido en vano. Y una circunstancia que sirve para seguir adelante es el saber que se ha formado parte de un engranaje y que se ha sido necesario para que la maquinaria funcione. Habría que hacer un ejercicio imaginando qué hubiera sido sin nosotros, pienso que sabríamos aceptarnos mejor y acudir con más tranquilidad a esa última cita con el sueño.
Con mucho afecto, te dejo aquí un fuerte y fraterno abrazo, querido Paco.
Salvador.
 
Un poema envuelto en gasas de un sueño etéreo desde las profundezas de la incertidumbre y el filosófico planteamiento del tránsito de lo terrenal a lo desconocido, momento ineludible del que no escapa nadie.Letras dignas de un análisis profundo del tanato y como lo percibimos, por otra parte con tu habitual maestría nos devuelve a esa poesía clásica en su manera de decir, un abrazo Salva.
Mi querido amigo y tantas veces compañero Manuel: Acudes con tu mirada de poeta a estas letras mías y me dejas este amable comentario como señal de tu paso. Qué agradable me resulta encontrarte en mis espacios, éste en concreto de reflexión sobre la cortedad de nuestra presencia y nuestra vigilia. Saber que fuimos tenidos en cuenta por nuestros prójimos ayuda a despertar con ilusión y a mirar de frente a ese destino ineludible, también ser consciente de lo mucho que suponen esos prójimos.
Con mucho afecto, te abraza
Salva.
 
Se me hizo un nudo en la garganta al leer tu poema pues es un sueño terrible y verte a ti mismo en esa situación me parece triste. Los sueños sueños son. Saludos y Bendiciines.
Estimada Lourdes: Lo que quise expresar es que si el sueño es la metáfora de la muerte, el despertar nos hace tomar conciencia de ello, sin embargo, también se toma conciencia de otras muchas circunstancias que hacen esos momentos de vigilia sean también de reflexión sobre el paso por esta existencia y sean también en los que se advierte con nitidez qué somos y qué son nuestros prójimos. Y al final tener certeza de que este paso por lo extinguible no fue en vano, llevando algo ente las manos.
Te dejo aquí mi saludo y mis afectos. Deseo también que una Bendición llegue sobre ti y sobre los que te rodean.
Salvador.
 
Así es, mi queridísima Isabel, las fronteras entre sueño y vigilia, son solo el abrir los ojos pero al abrirlos se toma conciencia cada vez de lo efímera que es la existencia. Mirar a la cara a ese final ineludible es una tarea que se hace cuesta arriba, sin embargo cuando llegue el día del último adormecimiento me gustaría tener presente, antes de cerrar los ojos, a cuantos disteis sentido a cada hora, a cada segundo, y me gustaría así mismo pensar que cada despertar no fue en vano.
Con mucho, mucho cariño te dejo aquí un abrazo fuerte y fraterno, también a todo lo que es tuyo, mi buena amiga.
Siempre tuyo,
Salva.
Cada despertar lleva y llevará siempre el brillo de tu mirada, no estaremos solos en la última despedida porque estamos impregnados de los seres que amamos. Más besazos Salva, con el corazón y el alma en tu mirada.........muáááááckssss....
 
Cada despertar lleva y llevará siempre el brillo de tu mirada, no estaremos solos en la última despedida porque estamos impregnados de los seres que amamos. Más besazos Salva, con el corazón y el alma en tu mirada.........muáááááckssss....
De nuevo, muchas gracias, queridísima Isabel, por este comentario y sobre todo por tu amabilísima amistad que sabes tengo en el alma en un lugar de privilegio. Y sí, cuando llegue el momento sabremos de los que están cercanos, desde luego.
Muchos abrazos del que que será siempre tuyo,
Salva.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba