BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
En esta amplia trituradora
van cayendo opúsculos, himnos,
glorias vencidas, brazos insomnes,
ditirambos solitarios, corpúsculos
de pura sombra, genios disipados,
hombrías mal disimuladas, lagartos
termales, sombrías mutilaciones, restos
de organismos convocados a la dicha o
a la deshonra. Mirad, el ciclo se ha cumplido:
ternuras, vastedades o globos terrestres,
emancipados de su pedestal autóctono, todo
se cumple al finalizar la tarde ausente.
No me importaría, malograr el vómito
saciado, la penumbra insistente, el aspecto
disecado de alguna momia ambivalente.
Invisible, entre la gente, camino, y no me olvido
de tanta basura persistente, del vertedero azul
de los días imposibles, ni de la comida de algún
obrero puesta a secar.
En este frío y en esta hora, las puertas se cierran,
los ríos fluyen, abismos y pretéritos golpean las ruedas,
modifican los cursos de sus lechos hundidos.
Nostradamus no podría estar más satisfecho-.
©
van cayendo opúsculos, himnos,
glorias vencidas, brazos insomnes,
ditirambos solitarios, corpúsculos
de pura sombra, genios disipados,
hombrías mal disimuladas, lagartos
termales, sombrías mutilaciones, restos
de organismos convocados a la dicha o
a la deshonra. Mirad, el ciclo se ha cumplido:
ternuras, vastedades o globos terrestres,
emancipados de su pedestal autóctono, todo
se cumple al finalizar la tarde ausente.
No me importaría, malograr el vómito
saciado, la penumbra insistente, el aspecto
disecado de alguna momia ambivalente.
Invisible, entre la gente, camino, y no me olvido
de tanta basura persistente, del vertedero azul
de los días imposibles, ni de la comida de algún
obrero puesta a secar.
En este frío y en esta hora, las puertas se cierran,
los ríos fluyen, abismos y pretéritos golpean las ruedas,
modifican los cursos de sus lechos hundidos.
Nostradamus no podría estar más satisfecho-.
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