Arkeidos
Poeta que considera el portal su segunda casa
Triste amanecer demuestras una languidez
tan larga como la lanza de la oscuridad.
Que no desfallezca aquel espíritu lleno de fuerza y potestad,
no temas más, levántate de entre las cenizas de todos mis huesos
que la mortal y sangrienta noche se ha ido.
Nuestra lucha contra ella y todos sus demonios fue extenuante,
al final se ha marchado al abismo con todo su ejército de sombras,
aquellas que devoraban con locura
todo el remanso de tu lumínica estrella esperanza.
No te turbes más, mejor acércate a mí, y abrázame en tu centro,
quiero sentir tu corazón nacer,
necesito sentir tu corazón tejido de consuelo,
despertando mi alma gélida.
Dejemos atrás al mundo deshumanizado, depredador y caníbal,
mejor planta orquídeas de fuego danzarinas en mi alma que gime,
la siento tan vacía que me asusta.
Me da frío, un frío sepulcral, creo que pronto seré la tempestad
que arde en las llamas de la cólera,
pero solo será un hilo de esquizofrenia
enredándose en mis neuronas
que escuchan una insistente despedida.
Rosas de luz dancen en mi piel cristalina,
bailen y revoloteen en este cuerpo amorfo y celestial.
Sonríe amanecer de diez soles, no dibujes el rostro de lo nefasto
que la victoria yace en tu diestra como una espada de justicia.
Que no se encuentre congoja en tu mirada,
Pues los cielos son claros y limpios,
tu sombra soleada alcanza a quebrar todo horizonte plagado de negrura,
mira que tus rayos bajan y beben el agua del mar,
de tu radiación se trasluce un espíritu de forma humana
que aspira a ser inmortal, caminar sobre las aguas
y conocer toda verdad.
Luz, no temas nunca más de la oscura y gigante noche,
que tu fuerza y poder resplandece aún más en su costado
y tu estrépito se enseñorea venciendo a sus ojos perversos.
Te he dicho que no muestres más pena,
por favor no te aflijas más, la victoria ha sido flamante,
en la violenta contienda, tan solo la noche se ha llevado mi alma…solo eso.
tan larga como la lanza de la oscuridad.
Que no desfallezca aquel espíritu lleno de fuerza y potestad,
no temas más, levántate de entre las cenizas de todos mis huesos
que la mortal y sangrienta noche se ha ido.
Nuestra lucha contra ella y todos sus demonios fue extenuante,
al final se ha marchado al abismo con todo su ejército de sombras,
aquellas que devoraban con locura
todo el remanso de tu lumínica estrella esperanza.
No te turbes más, mejor acércate a mí, y abrázame en tu centro,
quiero sentir tu corazón nacer,
necesito sentir tu corazón tejido de consuelo,
despertando mi alma gélida.
Dejemos atrás al mundo deshumanizado, depredador y caníbal,
mejor planta orquídeas de fuego danzarinas en mi alma que gime,
la siento tan vacía que me asusta.
Me da frío, un frío sepulcral, creo que pronto seré la tempestad
que arde en las llamas de la cólera,
pero solo será un hilo de esquizofrenia
enredándose en mis neuronas
que escuchan una insistente despedida.
Rosas de luz dancen en mi piel cristalina,
bailen y revoloteen en este cuerpo amorfo y celestial.
Sonríe amanecer de diez soles, no dibujes el rostro de lo nefasto
que la victoria yace en tu diestra como una espada de justicia.
Que no se encuentre congoja en tu mirada,
Pues los cielos son claros y limpios,
tu sombra soleada alcanza a quebrar todo horizonte plagado de negrura,
mira que tus rayos bajan y beben el agua del mar,
de tu radiación se trasluce un espíritu de forma humana
que aspira a ser inmortal, caminar sobre las aguas
y conocer toda verdad.
Luz, no temas nunca más de la oscura y gigante noche,
que tu fuerza y poder resplandece aún más en su costado
y tu estrépito se enseñorea venciendo a sus ojos perversos.
Te he dicho que no muestres más pena,
por favor no te aflijas más, la victoria ha sido flamante,
en la violenta contienda, tan solo la noche se ha llevado mi alma…solo eso.
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