César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y te vienes a aparecer ahora, 25 años más tarde, con toda esa sensualidad incontenible, y esa necesidad, y don, y atractivo poético desbordante. Toda esa feminidad madura apasible y a la vez tan tormentosa. Ahora que me atan tantos años al presente y al pasado, a los caminos que recorro. A los vacíos que me dejan mis andares. A tanto.
Yo, que soy un loco, te ofrecí romper con todo para seguirte. Pero tú no quieres.
Acaso tengas razón. ¿Quién lo entendería? Nadie... y no estamos en edades para estar tan solos, para romper con todos los matrimonios que hemos hecho, que han hecho con nosotros. Matrimonios con familias, con hijos e hijas, matrimonios con años, con modos de vida, con parejas. Hay amores que son, pero no se pueden.
Amores sin camino. Están ahí traspasándonos la vida, líquidos, aéreos, sin dejarnos dónde pisar, haciéndonos impotentes y sin alas para alcanzarlos. Sin branquias para sobrevivir a ellos, poderlos respirar. Amores que nos abandonan y escapan más allá de nuestro último paso posible...
Es mentira que el amor lo puede todo. A veces no, sencillamente. A veces no.
César Guevara. Enero y llovizna finita de enero, 2018.
Última edición: