Halcon 0
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el agua de aquel arroyo
se ahogaron las agonías de mi destino.
Entre las zarzas de su orilla,
quedaron prendidas
las ilusiones que un día tuvimos
En los riscos de aquellos montes,
donde ahora solo mora el olvido,
jugando al amor
se encontraron dos niños
Y en aquellas mañanas de domingo
que zapatos y ropa nueva llevaban
en la iglesia, sus miradas cruzaban,
y mientras el cura del pueblo, orando
el sermón pregonaba,
ellos en su mundo,
apenas lo escuchaban
Solo el canto de los grillos
el silencio turbaba,
hasta los pájaros enmudecían
ante tanta calma,
y en aquellas tardes de domingo,
dos niños a escondidas, se besaban
Y allí entre montañas,
bajo el tórrido sol de verano,
a ser mayores jugaban,
descubriendo aquel amor, que a sus puertas
poco a poco llamaba
Inocencia perdida
de aquellas jóvenes almas,
sin imaginar que algún día,
sus vidas,
pudieran estar separadas
.....de un halcón nostálgico
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