Nil
Poeta recién llegado
Y las aves en tierra aterrizaron,
condenadas siempre a nunca volver
vista a su patria que las vio nacer.
Y ellas sin saberlo. Otros se alzaron.
Y pan de arriba cayó, y las crearon
para otro objetivo no conocer.
Y muy rápido se perdió el saber,
y sus alas de volar se olvidaron.
Por eso recoge, cría, la pluma
olvidada bajo la vieja almohada
y espolvorea la impecable cuna.
Así, el feto mañana de la bruma
saldrá y, por eso, no será casada
de los dioses, sinó de la Fortuna.
condenadas siempre a nunca volver
vista a su patria que las vio nacer.
Y ellas sin saberlo. Otros se alzaron.
Y pan de arriba cayó, y las crearon
para otro objetivo no conocer.
Y muy rápido se perdió el saber,
y sus alas de volar se olvidaron.
Por eso recoge, cría, la pluma
olvidada bajo la vieja almohada
y espolvorea la impecable cuna.
Así, el feto mañana de la bruma
saldrá y, por eso, no será casada
de los dioses, sinó de la Fortuna.