Abrahám Emilio
Emilio.
Nerviosos los péndulos,
las ansias; revolotea una bandada de sangre
y un frutal de alegrías,
mientras veo el cielo hundirse en el mar
y el sol volverse un cubo de hielo.
Entonces los bigotes del reloj me indican
la hora de la cita,
y los papeles llenos de poesías
me dictan el vals de la despedida,
y el foco invisible
me avisa
una salida para no volver.
las ansias; revolotea una bandada de sangre
y un frutal de alegrías,
mientras veo el cielo hundirse en el mar
y el sol volverse un cubo de hielo.
Entonces los bigotes del reloj me indican
la hora de la cita,
y los papeles llenos de poesías
me dictan el vals de la despedida,
y el foco invisible
me avisa
una salida para no volver.
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