Derghos
A la nada regresa la realidad de las palabras
Quisiera embriagado arrojar mi coraza
Con violencia al candor de Mayo,
Dejar en sus oxidadas grietas florecer vida nueva.
Quisiera hacer poemas honrando la belleza,
Y del alma, dejar salir antiguas e inocentes palabrejas.
Pero conozco el temblor del mundo marchito,
Su incoherencia, su horno altivo y oscuro.
Llámenme loco por mi desfachatada apariencia
Y dejen, en fósil, la vida caótica y loca.
Es un germen, un frenesí desatado la niñez.
¡Deja marchar lo pasajero! -me repito-.
Pero pasajero se queda cuanto digo.
¡Deja marchar lo ya olvidado! -quiero decirme-
Pero en recuerdo se torna lo perdido.
Ah! El candor…. Más frio eras en tu abrazo…
Más cálido... En tu azulado cielo brillabas…
¡Es ella! -me digo-
Ella, ¡la belleza!
No la soñada, ¡la encontrada!
Pero la perdida...
Esa...
Jamás habrá llegado a la existencia.
Ya Hamlet lo decía;
<<ser o no ser>>
y es esa siempre la cuestión.
Con violencia al candor de Mayo,
Dejar en sus oxidadas grietas florecer vida nueva.
Quisiera hacer poemas honrando la belleza,
Y del alma, dejar salir antiguas e inocentes palabrejas.
Pero conozco el temblor del mundo marchito,
Su incoherencia, su horno altivo y oscuro.
Llámenme loco por mi desfachatada apariencia
Y dejen, en fósil, la vida caótica y loca.
Es un germen, un frenesí desatado la niñez.
¡Deja marchar lo pasajero! -me repito-.
Pero pasajero se queda cuanto digo.
¡Deja marchar lo ya olvidado! -quiero decirme-
Pero en recuerdo se torna lo perdido.
Ah! El candor…. Más frio eras en tu abrazo…
Más cálido... En tu azulado cielo brillabas…
¡Es ella! -me digo-
Ella, ¡la belleza!
No la soñada, ¡la encontrada!
Pero la perdida...
Esa...
Jamás habrá llegado a la existencia.
Ya Hamlet lo decía;
<<ser o no ser>>
y es esa siempre la cuestión.