BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las primeras palabras,
génesis de un mundo en erupción:
auroras débiles, flores incipientes,
dientes hundidos hasta la semilla.
Los iniciales gestos, sombras
de una erudición mayor: matices
de un cuerpo que, asombrado, alberga,
contenido y continente de luz.
Las primeras palabras y esos leves
balbuceos de aves milagrosas y pájaros
demorados, los primeros gestos, esos
disfraces ceremoniales, esas gestas
intermitentes del niño acuciado.
Dios sepultará, finalmente, sus manos
en mi cuerpo, y encontrará testamentos,
flores, reinos de agua sustentadas por
ánades y alfabetos.©
génesis de un mundo en erupción:
auroras débiles, flores incipientes,
dientes hundidos hasta la semilla.
Los iniciales gestos, sombras
de una erudición mayor: matices
de un cuerpo que, asombrado, alberga,
contenido y continente de luz.
Las primeras palabras y esos leves
balbuceos de aves milagrosas y pájaros
demorados, los primeros gestos, esos
disfraces ceremoniales, esas gestas
intermitentes del niño acuciado.
Dios sepultará, finalmente, sus manos
en mi cuerpo, y encontrará testamentos,
flores, reinos de agua sustentadas por
ánades y alfabetos.©