musador
esperando...
Son simpáticos los monos
que se rascan en los árboles,
pero se ponen molestos
cuando bajan a las calles.
Se confunden con la gente
fingiendo con buen talante
ser gentiles y educados
llevando sus colas gráciles.
Mas si les dais un revólver
pueden causar gran desastre,
y si les dais una pluma...
madre mía, ¡qué desaire!
Dejad que escriban los monos
hasta que el tiempo se acabe
y veréis como el Quijote
de sus plumas surge fácil.
Nota: en este muy breve romance satírico he querido vincular la conocida expresión de «mono con revólver» con el llamado «teorema del mono infinito», de Émile Borel, tema que reaparece en la literatura en la «Biblioteca de Babel» de Jorge Luis Borges.
que se rascan en los árboles,
pero se ponen molestos
cuando bajan a las calles.
Se confunden con la gente
fingiendo con buen talante
ser gentiles y educados
llevando sus colas gráciles.
Mas si les dais un revólver
pueden causar gran desastre,
y si les dais una pluma...
madre mía, ¡qué desaire!
Dejad que escriban los monos
hasta que el tiempo se acabe
y veréis como el Quijote
de sus plumas surge fácil.
Nota: en este muy breve romance satírico he querido vincular la conocida expresión de «mono con revólver» con el llamado «teorema del mono infinito», de Émile Borel, tema que reaparece en la literatura en la «Biblioteca de Babel» de Jorge Luis Borges.
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