Andreas
Poeta adicto al portal
Y yo, sin ti
De rosa lo empañas todo,
cual aurora que bosteza,
con pétalos haces besos,
con la sustancia quimera.
De las pintas que se filtran
cual cascada que despierta,
vas hilando sin aguja
fantasías sobre felpa.
Y yo entre lluvia y abeto
sin visión de alegre cuesta,
soy un islote lejano
ausente de mar y vela.
A palabras que en hilada
son sujeto de alma en pena,
tú le adjuntas predicado
con un verbo que discrepa,
y cuando el río galopa
sin remanso por las cuencas,
tú en sus granos de rocío
surcas arco que reflecta.
Y yo sumida en el cieno,
sin consuelo ni frontera
que detenga los bandidos,
que colonizan mi tierra.
El llanto en distancia tornas,
primavera que gobierna,
con artificio desvistes
de las cuitas su agudeza.
Delirante, parco en cuerdo,
tras tu flagrante demencia
vas bosquejando en celaje
casa de puerta sin rejas.
Y yo palmo a palmo bajo,
y el Hades me lisonjea,
y comulgo con sus almas,
aunque viva, sigo muerta.
Ideal tú, proyectista
que en espuma te recreas,
enemigo del concreto,
de la musa, sutileza.
Todo lo das y escatimas
para mí, Sueño, lindezas,
y yo te evoco en suplicio
subsumida en la materia.
03/17
Andrea.
Reservados todos los derechos de autor.
De rosa lo empañas todo,
cual aurora que bosteza,
con pétalos haces besos,
con la sustancia quimera.
De las pintas que se filtran
cual cascada que despierta,
vas hilando sin aguja
fantasías sobre felpa.
Y yo entre lluvia y abeto
sin visión de alegre cuesta,
soy un islote lejano
ausente de mar y vela.
A palabras que en hilada
son sujeto de alma en pena,
tú le adjuntas predicado
con un verbo que discrepa,
y cuando el río galopa
sin remanso por las cuencas,
tú en sus granos de rocío
surcas arco que reflecta.
Y yo sumida en el cieno,
sin consuelo ni frontera
que detenga los bandidos,
que colonizan mi tierra.
El llanto en distancia tornas,
primavera que gobierna,
con artificio desvistes
de las cuitas su agudeza.
Delirante, parco en cuerdo,
tras tu flagrante demencia
vas bosquejando en celaje
casa de puerta sin rejas.
Y yo palmo a palmo bajo,
y el Hades me lisonjea,
y comulgo con sus almas,
aunque viva, sigo muerta.
Ideal tú, proyectista
que en espuma te recreas,
enemigo del concreto,
de la musa, sutileza.
Todo lo das y escatimas
para mí, Sueño, lindezas,
y yo te evoco en suplicio
subsumida en la materia.
03/17
Andrea.
Reservados todos los derechos de autor.
Última edición: