A sabiendas...

Camy

Camelia Miranda
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Camino lentamente bajo el cielo de mis pesares,
cuando casi se posa el sol en el horizonte,
cuando es mísero lo que traigo en los bolsillos
y se me hace tan pesado sostener el ministerio de mis deseos.


Y se doblan las suelas del querer,
que marcan este sendero, divorciado de mi ayer,
invitando a mis manos
a tentar nuestro armario despoblado,
que se ha eclipsado con tu arco iris;
el de tus grises,
de tu boca improbada,
del silencio que brama desde las paredes.


Sí,
a sabiendas de todo,
aún escudriño en mi cansancio
y en el aliento que inmolo,
cada vez que te invoco.


(Publicado en Mundo Poesía el 24 de Noviembre de 2012)


 
Última edición:
Bello poema en imágenes propias de ciertas melancolías que el corazón se resiste a exiliar.
Como te dije hoy en otro comentario, tus imágenes encadenadas al sentir, hacen a tu poesía genuina y exquisita.
Un abrazo con admiración.
 
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Camino lentamente bajo el cielo de mis pesares,
cuando casi se posa el sol en el horizonte,
cuando es mísero lo que traigo en los bolsillos
y se me hace tan pesado sostener el ministerio de mis deseos.


Y se doblan las suelas del querer,
que marcan este sendero, divorciado de mi ayer,
invitando a mis manos
a tentar nuestro armario despoblado,
que se ha eclipsado con tu arco iris;
el de tus grises,
de tu boca improbada,
del silencio que brama desde las paredes.


Sí,
a sabiendas de todo,
aún escudriño en mi cansancio
y en el aliento que inmolo,
cada vez que te invoco.


(Publicado en Mundo Poesía el 24 de Noviembre de 2012)



Camy no te había leído un tema tan pleno de melancolía, y te aplaudo la gracia con que esbozas ese sentir en tu estupenda poesía.
Un abrazo, que tengas buenas noches.
 
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Camino lentamente bajo el cielo de mis pesares,
cuando casi se posa el sol en el horizonte,
cuando es mísero lo que traigo en los bolsillos
y se me hace tan pesado sostener el ministerio de mis deseos.


Y se doblan las suelas del querer,
que marcan este sendero, divorciado de mi ayer,
invitando a mis manos
a tentar nuestro armario despoblado,
que se ha eclipsado con tu arco iris;
el de tus grises,
de tu boca improbada,
del silencio que brama desde las paredes.


Sí,
a sabiendas de todo,
aún escudriño en mi cansancio
y en el aliento que inmolo,
cada vez que te invoco.


(Publicado en Mundo Poesía el 24 de Noviembre de 2012)

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Camino lentamente bajo el cielo de mis pesares,
cuando casi se posa el sol en el horizonte,
cuando es mísero lo que traigo en los bolsillos
y se me hace tan pesado sostener el ministerio de mis deseos.


Y se doblan las suelas del querer,
que marcan este sendero, divorciado de mi ayer,
invitando a mis manos
a tentar nuestro armario despoblado,
que se ha eclipsado con tu arco iris;
el de tus grises,
de tu boca improbada,
del silencio que brama desde las paredes.


Sí,
a sabiendas de todo,
aún escudriño en mi cansancio
y en el aliento que inmolo,
cada vez que te invoco.


(Publicado en Mundo Poesía el 24 de Noviembre de 2012)

En la vida todo tiene sus altos y bajos. Lo importante es la cuenta final. Saludos cordiales para ti, Camy.
 
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Camino lentamente bajo el cielo de mis pesares,
cuando casi se posa el sol en el horizonte,
cuando es mísero lo que traigo en los bolsillos
y se me hace tan pesado sostener el ministerio de mis deseos.


Y se doblan las suelas del querer,
que marcan este sendero, divorciado de mi ayer,
invitando a mis manos
a tentar nuestro armario despoblado,
que se ha eclipsado con tu arco iris;
el de tus grises,
de tu boca improbada,
del silencio que brama desde las paredes.


Sí,
a sabiendas de todo,
aún escudriño en mi cansancio
y en el aliento que inmolo,
cada vez que te invoco.


(Publicado en Mundo Poesía el 24 de Noviembre de 2012)

Bella melancolía de la ausencia enmarcada en tu siempre certera y sensible escritura amiga Camelia, me ha gustado a tope. Abrazote vuela. Paco.
 
Camy no te había leído un tema tan pleno de melancolía, y te aplaudo la gracia con que esbozas ese sentir en tu estupenda poesía.
Un abrazo, que tengas buenas noches.
Y tan antiguo querida Mireya. Fue un largo tiempo de nostalgias en el alma. Celebro que te haya gustado.
Gracias por miles
Un abrazo grande
Camelia
 
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Camino lentamente bajo el cielo de mis pesares,
cuando casi se posa el sol en el horizonte,
cuando es mísero lo que traigo en los bolsillos
y se me hace tan pesado sostener el ministerio de mis deseos.


Y se doblan las suelas del querer,
que marcan este sendero, divorciado de mi ayer,
invitando a mis manos
a tentar nuestro armario despoblado,
que se ha eclipsado con tu arco iris;
el de tus grises,
de tu boca improbada,
del silencio que brama desde las paredes.


Sí,
a sabiendas de todo,
aún escudriño en mi cansancio
y en el aliento que inmolo,
cada vez que te invoco.


(Publicado en Mundo Poesía el 24 de Noviembre de 2012)

Muchas veces los recuerdos (esos que creemos olvidados) vuelven a atravesar esa muralla que creimos impenetrable en el alma y sueltan nuevamente la angustia acumulada, hermoso poema, saludos Alex
 
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Camino lentamente bajo el cielo de mis pesares,
cuando casi se posa el sol en el horizonte,
cuando es mísero lo que traigo en los bolsillos
y se me hace tan pesado sostener el ministerio de mis deseos.


Y se doblan las suelas del querer,
que marcan este sendero, divorciado de mi ayer,
invitando a mis manos
a tentar nuestro armario despoblado,
que se ha eclipsado con tu arco iris;
el de tus grises,
de tu boca improbada,
del silencio que brama desde las paredes.


Sí,
a sabiendas de todo,
aún escudriño en mi cansancio
y en el aliento que inmolo,
cada vez que te invoco.


(Publicado en Mundo Poesía el 24 de Noviembre de 2012)

CAda vez que la presencia del recuerdo se presenta queda ese silencio que
torsionando a la tristeza. todo se deforma como una levitacion necesaria
para escapar del olvido. lucha interna y bisturi que conforma como
un eco de necesidad sentimental. excelente. saludos de luzyabsenta
 
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Camino lentamente bajo el cielo de mis pesares,
cuando casi se posa el sol en el horizonte,
cuando es mísero lo que traigo en los bolsillos
y se me hace tan pesado sostener el ministerio de mis deseos.


Y se doblan las suelas del querer,
que marcan este sendero, divorciado de mi ayer,
invitando a mis manos
a tentar nuestro armario despoblado,
que se ha eclipsado con tu arco iris;
el de tus grises,
de tu boca improbada,
del silencio que brama desde las paredes.


Sí,
a sabiendas de todo,
aún escudriño en mi cansancio
y en el aliento que inmolo,
cada vez que te invoco.


(Publicado en Mundo Poesía el 24 de Noviembre de 2012)


Qué casualidad. Yo caminé de esa misma manera buena parte de ese mismo año, 2012. Fue un durísimo año de aprendizajes y redescubrimientos dolorosos. ¡2012...!

Pero tú supiste expresarlo mejor que yo, Camy de las Camelias, con este bellísimo poema.
 
Qué casualidad. Yo caminé de esa misma manera buena parte de ese mismo año, 2012. Fue un durísimo año de aprendizajes y redescubrimientos dolorosos. ¡2012...!

Pero tú supiste expresarlo mejor que yo, Camy de las Camelias, con este bellísimo poema.
No brotan tan fácilmente, mientras los momentos no dan luces, sólo después de una pausa necesaria la pluma da ese impulso, incluso mientras se tallan las emociones la nostalgia se asoma para decir que aún sigue ahí. Un tiempo neutro que también tuvo sus colores.
Gracias de nuevo por llegar y dejar tu huella
Camelia
 

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