Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se vierte la nostalgia de la noche
en las constelaciones que tapan la nubes grises.
Los mares fluyen profanos en la tierra
por los fuertes vientos del huracán que se aproxima
a las costas del Atlántico.
Yo sé que ella llora en las costas,
se despide de las lágrimas que guardó en su diario,
pues ya no es necesario
llorar más por lo llorado.
Yo sé que ella llora este descanso,
yo, ella y nada más que ella
sabe
lo mucho que cuesta despegarse
del pasado.
Y,
aunque parezca raro o extraño,
es un bien depresivo y expresivo que le marca
le quema y le hiere
porque este diario fue de ella
cuando estaba muerta en el infierno,
y las aguas fuertes y el viento
se llevan en paz
sus amargos recuerdos.
en las constelaciones que tapan la nubes grises.
Los mares fluyen profanos en la tierra
por los fuertes vientos del huracán que se aproxima
a las costas del Atlántico.
Yo sé que ella llora en las costas,
se despide de las lágrimas que guardó en su diario,
pues ya no es necesario
llorar más por lo llorado.
Yo sé que ella llora este descanso,
yo, ella y nada más que ella
sabe
lo mucho que cuesta despegarse
del pasado.
Y,
aunque parezca raro o extraño,
es un bien depresivo y expresivo que le marca
le quema y le hiere
porque este diario fue de ella
cuando estaba muerta en el infierno,
y las aguas fuertes y el viento
se llevan en paz
sus amargos recuerdos.
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