lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Triste de promesas,
de silencios rotos,
de tiritar en la desnudez
de la fría mañana.
Triste de apagar el fuego
que calienta mi alma,
de morir ante el horizonte
con la frente callada,
de sentirte cerca
y no besar tus ansias.
Ay, quejío de pena,
fiebre sin nombre,
la cintura se me pierde
en los pliegues de la noche.
Tristes párpados,
mudos al relámpago,
se alejó la tormenta
y,... dejó su quebranto.