Cuando se marchen

lesmo

Poeta veterano en el portal
Día tras día
se me escapan las horas, también la vida.
Ya no me apenan
mis compañeras:
las que llevan por nombre melancolías.

Tengo una llama
que me cuece por dentro, que me maltrata,
pero es tan mía
que me ilumina,
ni pensarlo quisiera que se apagara.

Hace ya tiempo
que llegó la tristeza sin yo saberlo
para quedarse,
cuando se marche
será seña certera de estar ya muerto.

Hay en mi pueblo
una ermita pequeña que tiene un huerto
en donde crecen
unos cipreses,
me señalan la senda que lleva al cielo.
 
Y ahora esta proposición en liras aconsonantadas que suenan bien desrrollando este melancólico tema apropiadamente. Mis aplausos.

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Pura esencia de nostalgia que se destila desde una vida bien vivida y que se intuye acabada. Pero no, querido Salva; mientras seas capaz de escribir con esta calidad tan suntuosa estos versos tan íntimos, no temas. El final está muy lejos; es más, pienso que tanta belleza será recogida por algún otro que venerará tu memoria. Un verdadero poeta es algo muy precioso para dejarlo marchar. Mis saludos, querido amigo,
miguel
 
¡
Pura esencia de nostalgia que se destila desde una vida bien vivida y que se intuye acabada. Pero no, querido Salva; mientras seas capaz de escribir con esta calidad tan suntuosa estos versos tan íntimos, no temas. El final está muy lejos; es más, pienso que tanta belleza será recogida por algún otro que venerará tu memoria. Un verdadero poeta es algo muy precioso para dejarlo marchar. Mis saludos, querido amigo,
miguel
¡Caramba, mi querido Miguel Ángel, qué preciosidad de comentario! Me dejas un regusto muy agradable. Al menos, intentaré con mis letras defraudar lo menos posible a los amigos.
Mil gracias por este acercarte con la mirada amable y generosa a este espacio.
Un gran abrazo, con todos mis afectos.
Salva.
 
Día tras día
se me escapan las horas, también la vida.
Ya no me apenan
mis compañeras:
las que llevan por nombre melancolías.

Tengo una llama
que me cuece por dentro, que me maltrata,
pero es tan mía
que me ilumina,
ni pensarlo quisiera que se apagara.

Hace ya tiempo
que llegó la tristeza sin yo saberlo
para quedarse,
cuando se marche
será seña certera de estar ya muerto.

Hay en mi pueblo
una ermita pequeña que tiene un huerto
en donde crecen
unos cipreses,
me señalan la senda que lleva al cielo.

Mi querido y preciado poeta Salva, no has hecho otra cosa más que hacer sentir esa pena, ese vacío que deja el silencio en el pasar de cada día viendo como la sombra de una hermita nos muestra de a lo o el camino.
Nada mi buen Salva, es más que triste pero a su vez una hermosa poesía que ya sabes y yo me creo que es una mera inspiración.
Te dejo un fuerte y afectuoso abrazo con mi siempre admiración.
 
Un hermoso canto a la melancolía que a veces se aferra a nosotros y nos provoca tantas tristezas que son difíciles de arrancar, grato recorrer su espacio saludos!
 
Mi querido y preciado poeta Salva, no has hecho otra cosa más que hacer sentir esa pena, ese vacío que deja el silencio en el pasar de cada día viendo como la sombra de una hermita nos muestra de a lo o el camino.
Nada mi buen Salva, es más que triste pero a su vez una hermosa poesía que ya sabes y yo me creo que es una mera inspiración.
Te dejo un fuerte y afectuoso abrazo con mi siempre admiración.
Muchísimas gracias, querido Luis, por esta cercanía y esta amistad que destila tu amable comentario. Celebro que estas letras hayan sido de tu agrado, tú poeta que tan bien sabes recrear instantes de buena poesía entre lo de matiz melancólico.
Mil gracias, de nuevo con un fuerte abrazo.
Salva.
 
Un hermoso canto a la melancolía que a veces se aferra a nosotros y nos provoca tantas tristezas que son difíciles de arrancar, grato recorrer su espacio saludos!
Muchas gracias, estimada Brisa de invierno, por este acercarse suyo a mis letras y por su amable comentario. Celebro que estas letras sean de su agrado.
Afectuosamente, un saludo muy cordial.
Salvador.
 
Día tras día
se me escapan las horas, también la vida.
Ya no me apenan
mis compañeras:
las que llevan por nombre melancolías.

Tengo una llama
que me cuece por dentro, que me maltrata,
pero es tan mía
que me ilumina,
ni pensarlo quisiera que se apagara.

Hace ya tiempo
que llegó la tristeza sin yo saberlo
para quedarse,
cuando se marche
será seña certera de estar ya muerto.

Hay en mi pueblo
una ermita pequeña que tiene un huerto
en donde crecen
unos cipreses,
me señalan la senda que lleva al cielo.

Versos intimos que destilan esa atraccion final, todo desde una
intimidad que permite recrear un futuro, recoger esos instantes
unicos es hacer vida en la memoria y dejar que la razon no
sea nada mas que un simbolismos de los sentimientos
desbordantes del poema. felicidades. bellissimas liras.
saludos amables de luzyabsenta
 
Versos intimos que destilan esa atraccion final, todo desde una
intimidad que permite recrear un futuro, recoger esos instantes
unicos es hacer vida en la memoria y dejar que la razon no
sea nada mas que un simbolismos de los sentimientos
desbordantes del poema. felicidades. bellissimas liras.
saludos amables de luzyabsenta
Muchas, mil gracias, querido compañero y maestro, que pasas por estos espacios míos dejando tu amabilísima huella como prueba de tu lectura en la también asoma tu alma de poeta. Un hermoso comentario, sin duda.
Con todos mis afectos, un muy cordial saludo.
Salvador.
 
Muchas, mil gracias, querido compañero y maestro, que pasas por estos espacios míos dejando tu amabilísima huella como prueba de tu lectura en la también asoma tu alma de poeta. Un hermoso comentario, sin duda.
Con todos mis afectos, un muy cordial saludo.
Salvador.
Gracias por la memoria de tu respuesta, releer de nuevo un
lujo que estimula y deja biseles para ese amor planteado
desde la melancolia. saludos amables de luzyabsenta
 
Día tras día
se me escapan las horas, también la vida.
Ya no me apenan
mis compañeras:
las que llevan por nombre melancolías.

Tengo una llama
que me cuece por dentro, que me maltrata,
pero es tan mía
que me ilumina,
ni pensarlo quisiera que se apagara.

Hace ya tiempo
que llegó la tristeza sin yo saberlo
para quedarse,
cuando se marche
será seña certera de estar ya muerto.

Hay en mi pueblo
una ermita pequeña que tiene un huerto
en donde crecen
unos cipreses,
me señalan la senda que lleva al cielo.
Ayyy Salva cuánta tristeza rezuman estos maravillosos versos. Su lirismo es profundo y sobrecoge el ánimo llevándonos de su mano a ese huerto donde duermen los cipreses mirando al cielo y que señalan, tal vez, el lugar hacia donde volará nuestra alma.... ayyy qué precioso es todo cuanto escribes, todo sin excepción. Millón de besos para ti, mi entrañable amigo....................muáááááaackssssss....
 
Ayyy Salva cuánta tristeza rezuman estos maravillosos versos. Su lirismo es profundo y sobrecoge el ánimo llevándonos de su mano a ese huerto donde duermen los cipreses mirando al cielo y que señalan, tal vez, el lugar hacia donde volará nuestra alma.... ayyy qué precioso es todo cuanto escribes, todo sin excepción. Millón de besos para ti, mi entrañable amigo....................muáááááaackssssss....
Mil gracias, querida amiga, por este comentario en el que dejas constancia de tu amable paso por mis letras. Encontrarte es siempre motivo de mucha alegría y satisfacción.
Te mando un abrazo muy fuerte con todo mi cariño.
Salva.
 

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