lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
¡Ay!
Gota a gota van cayendo
los suspiros del silencio
en la escurridiza nieve...
Gota a gota cae el sudor de la frente
desparramando su estío
en el vientre de la mañana.
Arañan los siglos la corriente
y caen espumas azules
en la espesura de las hojas sin rama.
Lloran las entrañas su amarga suerte,
negra la calma,
putrefacta la muerte.
Y arde el rocío de la media noche
en la niebla de mis ojos,
en mi mirada de sueños que se pierde.
Ay, ay, ... ay,
negra, de espuma negra
es mi sed de siempre.
Se rompen las estrellas
en el estallido del relámpago
cuando la tormenta rodea mi sombra.
Y me ciega el agua
que resbala por mis sienes,
mientras la pena cuaja en la lumbre de mi fuego.
Última edición: