Cantó el vagabundo, en la noche acrisolada
cantándole a la Luna,con guitarra de hojalata
cantó con do de pecho, su inspirada serenata
sobre escombros derruidos, sobre la tierra mojada.
Sintió que su concierto, fulguró con las centellas
y en todo el firmamento, lo aplaudían las estrellas
comió de sus mendrugos, bebió su vino rancio
dispuesto a proseguir, sin descanso ni cansancio.
Brindó por la esperanza y sin la fe perdida
brindó con alabanzas, a las viejas heridas
brindó por los perdones y por las almas que olvidan
brindó por la amistad, sin lealtades fingidas.
Brindó por el rechazo a la violencia y a la guerra
brindó que prevalezca, la paz sobre las tierra,
brindó con Sol naciente, que juntemos nuestras manos
sin rencor y sin envidias, vivamos como hermanos.
Brindó con alzados brazos, cual saetas certeras brindó por los ocasos, por la eterna primavera, por los mares y los prados, que se encuentran por doquiera, brindó por los geranios, jacintos y gerberas, los lirios, los pompones y las aromadas rosas las nieves que se posan encumbradas y cimeras y por los humedales, donde crecen los trigales orillando sus riberas, por el Sol cuando declina y su paso da a la noche, brindó por el derroche, del encarnado amanecer cuando juntos los amantes, son un solo parecer en férvida amalgama de hombre y de mujer.
Brindó por el enigma, del nacer y estar viviendo brindó por el saber que igual se va muriendo, brindó por aceptarlo y en su momento se resigna brindó por los soñares que son la vida misma.
Sonriendo así se dijo que cosas da la vida muchos van abajo y pocos van arriba son los privilegios de las trampas urdidas. Pocos tienen mucho y de todo les sobra
pero en su acomodo, por todo se nos cobra, muchos tienen poco, están en la quebrada tienen lo que tienen y no les falta nada, muchos van tirando de nada son los dueños con alegres esperanzas viven de sus sueños, otros mucho mandan. de todo son los dueños viven amargados sin conciliar el sueño, luego se levantan toman medicinas los nervios se les calman y siguen las rutinas, consumen y consumen, consumen sin medidas las marcas exclusivas, las mismas baratijas, de nada se conduelen, son vidas enrejadas luego cuando mueren, de aquí no llevan nada.
Y con estas reflexiones el vagabundo seguiría con versos y canciones al albur del otro día, y así con rara causa, ha ocurrido un gran detalle pues en medio de la calle otro vagabundo oía, con rostro entristecido una lágrima corría lloroso y compungido con voz grave le decía: Da la vida tantos tumbos y se nos lleva la alegría la esperanza se nos funde y el alma se vacía, y se pierden nuestros rumbos por caminos pedregosos y se llenan de sollozos las oscurecidas noches cuando solo los reproches son el fin de nuestras vidas.
En otro tiempo fui, que todo lo tenía mi vida era un Sol, todo sonreía, después llegó el fracaso, todo oscurecía llegó luego el rechazo, al perder lo que tenía, hoy soy un pobre paria, vagando sin destino aterido de frío, caminando en el trasnoche perdido y sombrío en cruenta soledad hundido en resedad entre la umbría noche.
¡VENGA COMPAÑERO! Bebamos de este vino aún rancio es oportuno llevándose las penas y la resaca llega y el alma se serena, pues calma el infortunio de oscuros nubarrones y allá en los corazones refulgen plenilunios y así los infortunios no encuentran más razones.
Su historia me conmueve, es harta muy sufrida cantemos a la vida borremos las desgracias, que si la vida es reacia, la parca no hace gracia, en la hondura de la fosa, seremos poca cosa seremos solo huesos, que en el fondo se reposan y en polvo convertidos, todo se habrá perdido prefiero así esta vida, así lo he comprendido.
Te ofrezco estas mis manos, tendidas y sinceras el fuego de mi hoguera el calor de mi cobija del sueño te repones, con mis viejos cartones y el cielo como techo de luces encendido, a las penas dale olvido, que no todo está perdido, de la noche disfrutemos, que mañana ya veremos y con refulgente Sol, otro día habrá salido y en el mar la tempestad la calma habrá traído celebremos la amistad con cántigas sonreidos.
Cantó el vagabundo, en la noche acrisolada
cantándole a la Luna,con guitarra de hojalata
cantó con do de pecho su inspirada serenata
sobre escombros derruidos, sobre la tierra mojada.
Sintió que su concierto, fulguró con las centellas
y en todo el firmamento lo aplaudían las estrellas
comió de sus mendrugos, bebió su vino rancio
dispuesto a proseguir sin descanso ni cansancio.
Brindó por la esperanza y sin la fé perdida
brindó con alabanzas a las viejas heridas
brindó por los perdones y por las almas que olvidan
brindó por la amistad sin lealtades fingidas.
Brindó por el rechazo a la violencia y a la guerra
brindó que prevalezca la paz sobre las tierra,
brindó con Sol naciente que juntemos nuestras manos
sin rencor y sin envidias vivamos como hermanos.
Brindó con alzados brazos cual saetas certeras brindó por los ocasos por la eterna primavera, por los mares y los prados que se encuentran por doquiera, brindó por los geranios, jacintos y gerberas, los lirios, los pompones y las aromadas rosas las nieves que se posan encumbradas y cimeras y por los humedales, donde crecen los trigales orillando sus riberas, por el Sol cuando declina y su paso da a la noche, brindó por el derroche, del encarnado amanecer cuando juntos los amantes, son un solo parecer en férvida amalgama de hombre y de mujer.
Brindó por el enigma del nacer y estar viviendo brindó por el saber que igual se va muriendo, brindó por aceptarlo y en su momento se resigna brindó por los soñares que son la vida misma.
Sonriendo así se dijo que cosas da la vida muchos van abajo y pocos van arriba son los privilegios de las trampas urdidas. Pocos tienen mucho y de todo les sobra
pero en su acomodo por todo se nos cobra, muchos tienen poco están en la quebrada tienen lo que tienen y no les falta nada, muchos van tirando de nada son los dueños con alegres esperanzas viven de sus sueños, otros mucho mandan. de todo son los dueños viven amargados sin conciliar el sueño, luego se levantan toman medicinas los nervios se les calman y siguen las rutinas, consumen y consumen, consumen sin medidas las marcas exclusivas las mismas baratijas, de nada se conduelen, son vidas enrejadas luego cuando mueren de aquí no llevan nada.
Y con estas reflexiones el vagabundo seguiría con versos y canciones al albur del otro día, y así con rara causa ha ocurrido un gran detalle pues en medio de la calle otro vagabundo oía, con rostro entristecido una lágrima corría lloroso y compungido con voz grave le decía: Da la vida tantos tumbos y se nos lleva la alegría la esperanza se nos funde y el alma se vacía, y se pierden nuestros rumbos por caminos pedregosos y se llenan de sollozos las oscurecidas noches cuando solo los reproches son el fin de nuestras vidas.
En otro tiempo fui que todo lo tenía mi vida era un Sol, todo sonreía, después llegó el fracaso, todo oscurecía llegó luego el rechazo al perder lo que tenía, hoy soy un pobre paria vagando sin destino aterido de frío caminando en el trasnoche perdido y sombrío en cruenta soledad hundido en resedad entre la umbría noche.
¡VENGA COMPAÑERO! Bebamos de este vino aún rancio es oportuno llevandose las penas y la resaca llega y el alma se serena, pues calma el infortunio de oscuros nubarrones y allá en los corazones refulgen plenilunios y asi los infortunios no encuentran más razones.
Su historia me conmueve, es harta muy sufrida cantemos a la vida borremos las desgracias que si la vida es reacia la parca no hace gracia, en la hondura de la fosa seremos poca cosa seremos solo huesos que en el fondo se reposan y en polvo convertidos todo se habrá perdido prefiero así esta vida así lo he comprendido.
Te ofrezco estas mis manos, tendidas y sinceras el fuego de mi hoguera el calor de mi cobija del sueño te repones, con mis viejos cartones y el cielo como techo de luces encendido, a las penas dale olvido que no todo está perdido, de la noche disfrutemos que mañana ya veremos y con refulgente Sol otro día habrá salido y en el mar la tempestad la calma habrá traído celebremos la amistad con cántigas sonreidos.
Manuel, excelente trabajo nos compartes, muy creativo, acertado en su contenido,
e sello de tu excelsa poesía impreso y muy especialmente es emotivo y reflexivo ¡Felicidades!
Manuel, excelente trabajo nos compartes, muy creativo, acertado en su contenido,
e sello de tu excelsa poesía impreso y muy especialmente es emotivo y reflexivo ¡Felicidades!