Corpse Keeper
Poeta recién llegado
El amor, tantas estupideces y desvaríos; conjunto de desafíos que antes eran imposibles ahora materializados por dos. La que me amo y estuvo conmigo; yo, el enamorado, agrio, imberbe, torcido y avasallador. Unidos fuimos un pendejo amor, que sirvió para lo que le sirve a la sopa un tenedor.
De esta manera terminan todas esas palabras endulzadas con la retórica de un dúo perdedor. ¿Y ahora?, ¿quién es el pendejo?, el que amó y se fue exactamente por el lugar triste por donde vino o ese imbécil que hablaba tanto de lo que querías saber y jamás existió. ¿Fuiste tú o fui yo?
Pero dejemos muy claro, sin fines de dolo y en forma de versículo bíblico este variopinto consejo; que si existen eufemismos más hermosos para describir a alguien que amó, son: pendeja y pendejo.
De esta manera terminan todas esas palabras endulzadas con la retórica de un dúo perdedor. ¿Y ahora?, ¿quién es el pendejo?, el que amó y se fue exactamente por el lugar triste por donde vino o ese imbécil que hablaba tanto de lo que querías saber y jamás existió. ¿Fuiste tú o fui yo?
Pero dejemos muy claro, sin fines de dolo y en forma de versículo bíblico este variopinto consejo; que si existen eufemismos más hermosos para describir a alguien que amó, son: pendeja y pendejo.