Luis Adolfo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por favor, no molesten:
un hombre, una mujer,
un cerebro y un alma...
batiéndose el cobre
desechando adjetivos
en la dimensión
donde habita la luz
y las sombras toman forma.
Por favor no molesten
a aquel que va en busca de sí mismo
desprovisto de ropas
ávido de alimento.
Ahora está ocupado
recogiendo unas lágrimas,
dando
una primera mano de pintura nueva
al azul de esos días azules,
apilados sin orden
en el viejo desván de su memoria.
un hombre, una mujer,
un cerebro y un alma...
batiéndose el cobre
desechando adjetivos
en la dimensión
donde habita la luz
y las sombras toman forma.
Por favor no molesten
a aquel que va en busca de sí mismo
desprovisto de ropas
ávido de alimento.
Ahora está ocupado
recogiendo unas lágrimas,
dando
una primera mano de pintura nueva
al azul de esos días azules,
apilados sin orden
en el viejo desván de su memoria.