No, no hay especies marinas
en el umbral de mi dolor
ni gaviotas somnolientas
esperando el refugio
de otras rocas.
Profundidades
oceánicas que alisen
el paso de estas olas
que desorientan mi andar
en su propósito
de hundir viejos barcos.
El viento es una cuerda
en la que sostengo mis alas
y el arena de mi llanto
que se quiere despedir.
Tampoco está tu amor
en la sorpresa de los árboles que miran mis costas
ni la nostalgia repetida del amanecer.
Soy una gaviota
en el vals de un recuerdo
una carta que esta vez se quiere desnudar.
No, no está tu amor en el umbral de mi dolor.
en el umbral de mi dolor
ni gaviotas somnolientas
esperando el refugio
de otras rocas.
Profundidades
oceánicas que alisen
el paso de estas olas
que desorientan mi andar
en su propósito
de hundir viejos barcos.
El viento es una cuerda
en la que sostengo mis alas
y el arena de mi llanto
que se quiere despedir.
Tampoco está tu amor
en la sorpresa de los árboles que miran mis costas
ni la nostalgia repetida del amanecer.
Soy una gaviota
en el vals de un recuerdo
una carta que esta vez se quiere desnudar.
No, no está tu amor en el umbral de mi dolor.
Última edición: