Al tiempo y sus espacios salados que hacen de mi cuerpo un amasijo de palabras.
Así
las horas como audaces meteoritos
se inclinan para pedir perdón,
un pretexto en mi silueta pidiéndole a tu piel un espacio en la sombra de tu torso.
Sobrevivir
al inicio de cualquier
canción de trova,
esperarte en la estación perpetua del sueño de estar contigo.
Pero te amo
y en el intento de decírtelo
mi cuerpo se abre
como una mariposa en vuelo, suplicando
que estires mi piel
como si fueras remando.
Y cae el reloj
con sus agujas de fuego y sigo amando tu agria manera
de alejarte
de dejar lagunas en mis pupilas oscuras.
Así
las horas como audaces meteoritos
se inclinan para pedir perdón,
un pretexto en mi silueta pidiéndole a tu piel un espacio en la sombra de tu torso.
Sobrevivir
al inicio de cualquier
canción de trova,
esperarte en la estación perpetua del sueño de estar contigo.
Pero te amo
y en el intento de decírtelo
mi cuerpo se abre
como una mariposa en vuelo, suplicando
que estires mi piel
como si fueras remando.
Y cae el reloj
con sus agujas de fuego y sigo amando tu agria manera
de alejarte
de dejar lagunas en mis pupilas oscuras.