lesmo
Poeta veterano en el portal
Apiádate de mí que estoy enfermo
que ya no sé del límite en que moras,
que me hago dueño y robo tus auroras
y hurtándote las luces sigo yermo.
A ver si de una vez descanso y duermo
y empleo en el asunto algunas horas;
jamás quisiera ver cómo te azoras
sufriendo, al par de mí, con este muermo.
Mas ahora suplico que me mires,
que no quisiera ver, cuando suspires,
el signo de que olvidas que yo existo.
Que tengo a flor de piel el sufrimiento,
sintiéndome la causa en tu tormento:
¡y eso sí que ya no lo resisto!
que ya no sé del límite en que moras,
que me hago dueño y robo tus auroras
y hurtándote las luces sigo yermo.
A ver si de una vez descanso y duermo
y empleo en el asunto algunas horas;
jamás quisiera ver cómo te azoras
sufriendo, al par de mí, con este muermo.
Mas ahora suplico que me mires,
que no quisiera ver, cuando suspires,
el signo de que olvidas que yo existo.
Que tengo a flor de piel el sufrimiento,
sintiéndome la causa en tu tormento:
¡y eso sí que ya no lo resisto!
Última edición: