El reino prometido-.

BEN.

Poeta que considera el portal su segunda casa
Algunos, los mejores de nosotros,

nos quedamos obstruidos en los sentimientos

de la adolescencia: celos, pasiones ficticias,

odios, menosprecios infantiles, desdenes

plagiados. Algunos, los mejores, quizás,

quedaron atrapados en ese astuto juego

del resentimiento. Del arrepentimiento,

de las negligentes madrugadas que rotulamos

con imprecaciones y sonidos de altivos despectivos,

fabricamos la mansión de nuestros rencores y asedios

repetitivos. Vivimos, a partir de entonces, dentro

de nuestros respectivos hogares, calumniados, incivilizados,

prometiéndonos regresar al desempeño de nuestras

funciones noctámbulas: elegimos senderos dispares,

pero concluyendo que lo mejor era la elección

de un oficio o profesión que no ocupara nuestros

esenciales y obligatorios desvelos. Porteros de barrio,

agentes de seguridad, controladores de accesos,

oficinistas en los patéticos rincones del imperio.

Decidimos oscurecer, asentados en nuestro nuevo

exilio.

©
 
Siempre, Ben, como un chacal.
Yo prefiero ser un perro en Palacio.
Entonces, el Amor es mi bandera.
No el odio. Pero allá cada cuál, con su designio.


1309551-Chacal.jpg
 
Última edición:
" fabricamos la mansión de nuestros rencores y asedios
Decidimos oscurecer, asentados en nuestro nuevo exilio"

grata lectura.
saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba