Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Se me olvidó el reloj
una noche que llovía,
tenía sed y me bebí la madrugada,
canciones sin vergüenza,
miradas escurridizas,
cigarrillos gemelos,
luces nerviosas,
palabras jóvenes...
fui de nadie y de todas,
escribí a oscuras
mientras bailaba,
más tarde, de mañana,
amanecí en un banco
del parque Grande de Zaragoza,
me dolía todo,
recordaba poco
pero sonreía.
una noche que llovía,
tenía sed y me bebí la madrugada,
canciones sin vergüenza,
miradas escurridizas,
cigarrillos gemelos,
luces nerviosas,
palabras jóvenes...
fui de nadie y de todas,
escribí a oscuras
mientras bailaba,
más tarde, de mañana,
amanecí en un banco
del parque Grande de Zaragoza,
me dolía todo,
recordaba poco
pero sonreía.