A mi sol no
le hacen falta ventanas
por donde entrar
tiene alas
porque es un pájaro
de fuego.
Pequeñas lamparitas
que con tenue luz
entran cuando hace falta.
Mi sol
es un sol que navega
como un granito
las dunas de mi existencia.
Es simplemente
palabra que resuena
dulce en mis oídos
no cambia de labios
ni de piel
un sol que ama
mi armadura sin quemarla.
Cuando yo le abro la puerta
él entra con las montañas
en su sonrisa
y se limpia
los pies de agua
para santiguar
el piso de nuestro amor.
Ambos
dormimos cuando llueve
y nos gusta elevar
volantines cuando el río abandona sus piedras.
El invierno nos tiene envidia
porque se duerme la vida en la época de los paraguas
pero él
Y yo
sabemos
quien manda en su imperio.
En la cuidad amarilla vivimos ardiendo la noche de estrellas
Andando
viviendo
soñando.
le hacen falta ventanas
por donde entrar
tiene alas
porque es un pájaro
de fuego.
Pequeñas lamparitas
que con tenue luz
entran cuando hace falta.
Mi sol
es un sol que navega
como un granito
las dunas de mi existencia.
Es simplemente
palabra que resuena
dulce en mis oídos
no cambia de labios
ni de piel
un sol que ama
mi armadura sin quemarla.
Cuando yo le abro la puerta
él entra con las montañas
en su sonrisa
y se limpia
los pies de agua
para santiguar
el piso de nuestro amor.
Ambos
dormimos cuando llueve
y nos gusta elevar
volantines cuando el río abandona sus piedras.
El invierno nos tiene envidia
porque se duerme la vida en la época de los paraguas
pero él
Y yo
sabemos
quien manda en su imperio.
En la cuidad amarilla vivimos ardiendo la noche de estrellas
Andando
viviendo
soñando.