Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
La lengua de tu eco es de cemento,
piedra sobre piedra sobre silencios,
despertó la piel sin huellas para siempre.
Aulla el tejado caminante,
tejidos de nubes convalecientes
son las palabras que nacen
de las miradas que fueron nidos.
Se resiste el agua al olvido.
Tus manos son cicatrices.
Cuando el tiempo duerme en tus ojos
la madrugada cierra las voces
de los ladrillos que sonríen.
Vestido de horizontes
mira en el fondo de los días,
debajo de cada latido
se esconde una respuesta inservible.
piedra sobre piedra sobre silencios,
despertó la piel sin huellas para siempre.
Aulla el tejado caminante,
tejidos de nubes convalecientes
son las palabras que nacen
de las miradas que fueron nidos.
Se resiste el agua al olvido.
Tus manos son cicatrices.
Cuando el tiempo duerme en tus ojos
la madrugada cierra las voces
de los ladrillos que sonríen.
Vestido de horizontes
mira en el fondo de los días,
debajo de cada latido
se esconde una respuesta inservible.