pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
A pesar del tiempo transcurrido
en el pecho me oprime un latido,
está fresco el ayer que aún muerto
me causa gran dolor y desacierto.
Siento los recuerdos sangrantes
que con tono de reproche gritan,
las lágrimas en el alma se agitan
con melodía de versos errantes.
Me invade la melancolía roedora
que a mi paz perturba sin aviso,
me envuelve en su cruel hechizo
y derrotada el alma mía implora.
En desespero creo versos tristes buscando aliviar esta melancolía,
no logro deshacer esta pena mía
que de duelo a la memoria viste.
Al cielo levanto con desasosiego
este poema como oración y ruego,
llévate señor este desconsuelo
que golpea constante mi vuelo.
en el pecho me oprime un latido,
está fresco el ayer que aún muerto
me causa gran dolor y desacierto.
Siento los recuerdos sangrantes
que con tono de reproche gritan,
las lágrimas en el alma se agitan
con melodía de versos errantes.
Me invade la melancolía roedora
que a mi paz perturba sin aviso,
me envuelve en su cruel hechizo
y derrotada el alma mía implora.
En desespero creo versos tristes buscando aliviar esta melancolía,
no logro deshacer esta pena mía
que de duelo a la memoria viste.
Al cielo levanto con desasosiego
este poema como oración y ruego,
llévate señor este desconsuelo
que golpea constante mi vuelo.
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