En un destierro silente
perdidos van los poetas,
la sangre tiñe cunetas
y la palabra está ausente.
España mientras, bosteza,
aclama a los dictadores,
se exilian los trovadores
cantando solo tristeza.
Una embestida maldita
-toro traidor de pitones-
apaga las ilusiones
la vida no resucita.
Espadas contra emociones,
derrotes a la cultura,
un general, dictadura,
quedándose los bufones.
No luce amores de plata,
-de comisura su risa-
la muerte va tan deprisa
que a Federico arrebata.
Muerto el poeta le llora*
un poema Luis Cernuda,
con verso que le desnuda
y la vergüenza le aflora.
Vivir sin estar viviendo**
el poeta de Sevilla,
andaba, desde otra orilla,
sus amores escondiendo.
Alberti tan contundente
en su voz, como un martillo,
fustigador del caudillo
desde Rusia hasta poniente.
Gongorismo gaditano
popular y marinero,
brillante como un lucero,
marxista como un cubano.
Gerardo Diego, un poeta
cultivador del soneto;
del norte, serio, discreto,
ciprés de Silos sin grieta.***
El maestro de Castilla
afligido en su abandono
musita con triste tono
la siguiente tonadilla.
Fue una guerra sin razón
que removió las entrañas
una de las dos Españas
ha de helarte el corazón
PepeSori
SafeCreative
octubre2018
perdidos van los poetas,
la sangre tiñe cunetas
y la palabra está ausente.
España mientras, bosteza,
aclama a los dictadores,
se exilian los trovadores
cantando solo tristeza.
Una embestida maldita
-toro traidor de pitones-
apaga las ilusiones
la vida no resucita.
Espadas contra emociones,
derrotes a la cultura,
un general, dictadura,
quedándose los bufones.
No luce amores de plata,
-de comisura su risa-
la muerte va tan deprisa
que a Federico arrebata.
Muerto el poeta le llora*
un poema Luis Cernuda,
con verso que le desnuda
y la vergüenza le aflora.
Vivir sin estar viviendo**
el poeta de Sevilla,
andaba, desde otra orilla,
sus amores escondiendo.
Alberti tan contundente
en su voz, como un martillo,
fustigador del caudillo
desde Rusia hasta poniente.
Gongorismo gaditano
popular y marinero,
brillante como un lucero,
marxista como un cubano.
Gerardo Diego, un poeta
cultivador del soneto;
del norte, serio, discreto,
ciprés de Silos sin grieta.***
El maestro de Castilla
afligido en su abandono
musita con triste tono
la siguiente tonadilla.
Fue una guerra sin razón
que removió las entrañas
una de las dos Españas
ha de helarte el corazón
PepeSori
SafeCreative
octubre2018
*Luis Cernuda: A un poeta muerto
**Segundo libro de Cernuda en México
***Al ciprés de Silos soneto de Gerardo Diego considerado
por muchos el mejor de la literatura española
**Segundo libro de Cernuda en México
***Al ciprés de Silos soneto de Gerardo Diego considerado
por muchos el mejor de la literatura española
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