despertando
Poeta adicto al portal
La gangrena de los odios
ha crecido con los años.
En esta Era de lo absurdo
navega una impotente ciencia,
que se siente endiosada
cual antigua Babilonia.
Y que forja entre las gentes
la más fangosa pasión
de los desnutridos cuerpos
del tan amenazado amor.
Y como sombras fatídicas
deambulan los espíritus más torpes
por las tristes aceras de los miedos,
la indiferencia y la mentira.
Los cuales son ensañados,
perturbados e impelidos;
preguntándose el por qué
los han cambiado y convertido.
ha crecido con los años.
En esta Era de lo absurdo
navega una impotente ciencia,
que se siente endiosada
cual antigua Babilonia.
Y que forja entre las gentes
la más fangosa pasión
de los desnutridos cuerpos
del tan amenazado amor.
Y como sombras fatídicas
deambulan los espíritus más torpes
por las tristes aceras de los miedos,
la indiferencia y la mentira.
Los cuales son ensañados,
perturbados e impelidos;
preguntándose el por qué
los han cambiado y convertido.