manuelo
Poeta fiel al portal
¡Qué tortazo más violento!
cuando yo, sin darme cuenta,
me había quedado traspuesto
envuelto en manta mugrienta
sobre una rama frondosa
de aquel singular olivo
en una tarde preciosa
de tormenta, frío y viento.
De yo haber tenido alas
por buenas que hubieran sido
de poco me habrían servido;
pues su tiempo de respuesta
sobrepasa, es bien sabido,
a ese tiempo transcurrido
desde que vuelas dormido
hasta el leñazo certero
gravitatorio y virguero
de tu cuerpo, porque pesa,
contra el suelo sorprendido
y mojado de la dehesa.
cuando yo, sin darme cuenta,
me había quedado traspuesto
envuelto en manta mugrienta
sobre una rama frondosa
de aquel singular olivo
en una tarde preciosa
de tormenta, frío y viento.
De yo haber tenido alas
por buenas que hubieran sido
de poco me habrían servido;
pues su tiempo de respuesta
sobrepasa, es bien sabido,
a ese tiempo transcurrido
desde que vuelas dormido
hasta el leñazo certero
gravitatorio y virguero
de tu cuerpo, porque pesa,
contra el suelo sorprendido
y mojado de la dehesa.