JoaquinAlone
Poeta que considera el portal su segunda casa
Serena, quieta ante la bravura
Temple eterno delante de mí
Eres esa locura
Que hace gritar como truenos
Mis pálpitos, solo son para ti
Encallaste en mi isla
esa, que estaba desierta
fria, opoca, triste y solitaria
llegaste con tu barcaza
a cambiarlo todo;
todo, con tu sonrisa.
Las nubes se movían
al compás de tus dedos
y los rayos del sol salieron
y brillaban en tus cabellos
reflejando la eterna figura
de tu deleite;
esa que se encarnó en mi alma
y me estremece.
De pensar mi soledad
hace que me sumerja
en triste melancolía
esa que dolía
que escarbaba y se metía
penetraba y partía
desgarrando mi alma
callada y profunda
hasta derramar una lagrima.
Pero debo confesar
que la isla de mi vida
teme tu partida,
No la dejes vacía
no ices tus velas y
busques otros mares,
otros lugares,
quema tus barcos y
haz feliz nuestras vidas
Temple eterno delante de mí
Eres esa locura
Que hace gritar como truenos
Mis pálpitos, solo son para ti
Encallaste en mi isla
esa, que estaba desierta
fria, opoca, triste y solitaria
llegaste con tu barcaza
a cambiarlo todo;
todo, con tu sonrisa.
Las nubes se movían
al compás de tus dedos
y los rayos del sol salieron
y brillaban en tus cabellos
reflejando la eterna figura
de tu deleite;
esa que se encarnó en mi alma
y me estremece.
De pensar mi soledad
hace que me sumerja
en triste melancolía
esa que dolía
que escarbaba y se metía
penetraba y partía
desgarrando mi alma
callada y profunda
hasta derramar una lagrima.
Pero debo confesar
que la isla de mi vida
teme tu partida,
No la dejes vacía
no ices tus velas y
busques otros mares,
otros lugares,
quema tus barcos y
haz feliz nuestras vidas