viajero de viento
Poeta adicto al portal
Sé que no tienes el éter añil , ni las purpuras completas
para esbozar y pincelar la total sensualidad en mis versos.
No eres la piel con que febril soñaba dibujar mis alboradas.
no tienes ni los ojos verdes que Becquer, matizaba y ansiaba,
apenas tienes un ápice del reflejo fascinante de Afrodita.
Aún no sé cuándo empecé a sentir tu perfume como mi guía,
no sé cuándo me secuestró la blancura de tu mano amiga,
no sé cuando te anclaste más adentro y curaste algún latido.
No sé, cuando me aprisionaron tus pétalos y me punzo tu ternura,
no sé cuándo lanzaste el fuerte eslabón con empatía
en algún marzo cualquiera, susurre que me pertenecías.
No sé cómo entraste pero no quiero, que encuentres la salida,
ahora no sé cómo decirte que odio llamarte amiga,
y cuanto amo ese silencio a tu lado, donde grito callado,
¡¡VIDA MIA!!
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