despertando
Poeta adicto al portal
Suave silencio se mece en Ribadelago,
donde todo se ha tornado a blanco:
las adosadas casas, la escasez de palabras,
las piedras de las acantilados
y un misterioso halo que envuelve
a este pueblo en su triste recuerdo.
Mientras la rocosa montaña
da cobijo a sus blancas paredes,
donde hoy apenas habitan sus gentes.
Lívido, profundo y olvidado silencio
que hoy escucho entre sus muros,
y me refugió de los tuyos,
que son tan crueles.
donde todo se ha tornado a blanco:
las adosadas casas, la escasez de palabras,
las piedras de las acantilados
y un misterioso halo que envuelve
a este pueblo en su triste recuerdo.
Mientras la rocosa montaña
da cobijo a sus blancas paredes,
donde hoy apenas habitan sus gentes.
Lívido, profundo y olvidado silencio
que hoy escucho entre sus muros,
y me refugió de los tuyos,
que son tan crueles.