claudiorbatisti
claudiorbatisti
El último suspiro del poniente
impulsa a dibujar azur el cielo;
un trazo de milímetros de pelo
da vida al pictograma de la gente.
La pluma refinada, irreverente,
expone su infinito desconsuelo;
describe con justeza desde el suelo
la causa que pregona el indigente.
Mas cuando la razón abre los ojos
dilata la pupila y frunce el ceño,
desierto de cordura y de alimento.
Ambiguo macadán de focos rojos,
la calle por la noche tiene sueño
sin alma, sin razón, ni sentimiento.
Claudio Batisti
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