lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Díme, niña de silencios callados,
por qué ríen tus ojos
cuando tu alma llora.
Sale el sol y lame tu frente,
las doradas hojas del otoño
besan la tierra.
Díme, niña, dónde guardas tus alas,
dónde la guarida de tu sombra.
Heme aquí..., en la cresta de tus miedos
arrastrada hacia las rocas
de mis angustias sin tiempo.
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