EL ARPONERO DE LA TINTA
Poeta asiduo al portal
¿Desde cuándo, amar, es una enjundia o un placebo?
¡Què sonoros trinos traficaron el verbo absoluto!
Amar es un ritmo en poema de rosas,
un despertar en el cielo.
Amar es la fotosintesis del alba en el cuerpo,
el gozo pleno y la dicha que enciende la mecha
del fuego olímpico en el alma
y devuelve al corazón, el desnudo.
Yo puedo crepitar como mil leños
pero sin tu amor, mi fuego se apaga.
En cada continenente de tu cuerpo
pierdo mi razón de marinero,
mas en tu mar disipo mis ansias
y colijo mi ser:
¡mi sed de Arponero!
No te detengas, ¡ferviente luna!
Mi sed de sal es tu bahía.
Son tus besos de luz , el faro de la vida
y amo tus cristales diversos.
La empatía de mi corazón se promueve en ti
y te regala mi latido.
La cresta de la ola puede anonadar al minuto
pero mi arpón no se muere en ese instante.
Te amo, eres parte de mi piel.
¡Què sonoros trinos traficaron el verbo absoluto!
Amar es un ritmo en poema de rosas,
un despertar en el cielo.
Amar es la fotosintesis del alba en el cuerpo,
el gozo pleno y la dicha que enciende la mecha
del fuego olímpico en el alma
y devuelve al corazón, el desnudo.
Yo puedo crepitar como mil leños
pero sin tu amor, mi fuego se apaga.
En cada continenente de tu cuerpo
pierdo mi razón de marinero,
mas en tu mar disipo mis ansias
y colijo mi ser:
¡mi sed de Arponero!
No te detengas, ¡ferviente luna!
Mi sed de sal es tu bahía.
Son tus besos de luz , el faro de la vida
y amo tus cristales diversos.
La empatía de mi corazón se promueve en ti
y te regala mi latido.
La cresta de la ola puede anonadar al minuto
pero mi arpón no se muere en ese instante.
Te amo, eres parte de mi piel.