Hambre de tus labios
Hambre de tus labios
de tus calles prohibidas
de tus acentos callados
que no recupera el tiempo.
Manos que siento
bajo un átomo
de lluvia,
llama provocada
y azul
para tragarte
donde siempre te espero
donde tiembla la memoria
que me envuelve
desde que te descubrí.
(Abril, 2010)
Eban