… y nos invade un sol de trenzas coloristas…
pantanos café, canción de Dios, y caravanas;
un ciclón de voces, y toda clase de signos literarios…
y la mujer, en guitarras dominicales;
y todos esos patos, que migran hacia ella…
ciudades del amor, que tienden sus puentes…
y los jardines de castañuelas y techos canela;
nuestras noches dispuestas a una gran meditación…
acarameladas astronomías, desenvueltas, como a mantos...
y todos esos hogares, encendidos por las alturas…
pantanos café, canción de Dios, y caravanas;
un ciclón de voces, y toda clase de signos literarios…
y la mujer, en guitarras dominicales;
y todos esos patos, que migran hacia ella…
ciudades del amor, que tienden sus puentes…
y los jardines de castañuelas y techos canela;
nuestras noches dispuestas a una gran meditación…
acarameladas astronomías, desenvueltas, como a mantos...
y todos esos hogares, encendidos por las alturas…