versos de 18 sílabas de ritmo ternario
acentos en 2,5,8,11,14 y 17
LOS DRUIDAS Y EL SECRETO DEL ROBLE
Los bosques eran el hogar y templo abierto de los druidas, y el roble era su símbolo más representativo, pues era el único árbol que podría sobrevivir después de la caída de un rayo. El rayo representa la iluminación o despertar divino, y ser tocado por un rayo y sobrevivir era considerado un augurio de divinidad. Si a esto le añadimos que solo en algunos robles hay brotes de muérdago lo convierte en sagrado y ese roble era destinado para reunirse alrededor de el para realizar distintas ceremonias sagradas.
Sucede, que pronto caduca el invierno buscando salida,
y bajo su vientre, se lleva la nieve de luz encendida
llorando en el tronco del árbol semillas de liquen brumoso,
collar de esmeraldas, que lucen de un roble pardusco y verdoso.
Contemplo el paisaje si abro el balcón de mis ojos al cielo,
es, como acueducto que orienta y conduce mi ser al consuelo;
vendrán primaveras que alumbren ya pronto, que alarguen los días,
cosechas de abriles teñidos de flores, sintiéndolas mías.
Benditos los dioses que guardan con tanta nobleza, e inflaman
albores crecientes que anegan de estrellas la luz que derraman;
añoro en silencio el anhelo de un sueño que pido a la vida,
dejar en el aire del cosmos, el roble sagrado de un druida.
PepeSori
SafeCreative
febrero2019
acentos en 2,5,8,11,14 y 17
LOS DRUIDAS Y EL SECRETO DEL ROBLE
Los bosques eran el hogar y templo abierto de los druidas, y el roble era su símbolo más representativo, pues era el único árbol que podría sobrevivir después de la caída de un rayo. El rayo representa la iluminación o despertar divino, y ser tocado por un rayo y sobrevivir era considerado un augurio de divinidad. Si a esto le añadimos que solo en algunos robles hay brotes de muérdago lo convierte en sagrado y ese roble era destinado para reunirse alrededor de el para realizar distintas ceremonias sagradas.
Sucede, que pronto caduca el invierno buscando salida,
y bajo su vientre, se lleva la nieve de luz encendida
llorando en el tronco del árbol semillas de liquen brumoso,
collar de esmeraldas, que lucen de un roble pardusco y verdoso.
Contemplo el paisaje si abro el balcón de mis ojos al cielo,
es, como acueducto que orienta y conduce mi ser al consuelo;
vendrán primaveras que alumbren ya pronto, que alarguen los días,
cosechas de abriles teñidos de flores, sintiéndolas mías.
Benditos los dioses que guardan con tanta nobleza, e inflaman
albores crecientes que anegan de estrellas la luz que derraman;
añoro en silencio el anhelo de un sueño que pido a la vida,
dejar en el aire del cosmos, el roble sagrado de un druida.
PepeSori
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