lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Escribe el tiempo en mis hojas,
en sus pliegues demacrados,
se van nevando mis sienes
como en un invierno blanco.
Y un suspiro se me escapa
de mi cuerpo sin descanso,
y a los labios de mis llagas
no me los untan con bálsamos.
Y sigue implacable el tiempo
sobre la piel tatüando,
y una queja me enmudece
con asombro recobrado.
Escribe el tiempo en mi paz
surcos de gélido trazo,
a ver si se difuminan
para aliviarme el pasado.
Ya la luz no se refleja
con los destellos de antaño,
en mis pupilas resecas
se hace todo más opaco,
es el ojo en su piedad
que va escondiendo mi ocaso.
¡Ay qué aguda pluma tiene
si el tiempo escribe ahondando!
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