heroeabsurdo
Poeta recién llegado
La niña sin boca,
la que nunca, jamás, se equivoca.
La niña sin ojos,
la que siempre termina en enojos.
Vivía (o creía que así lo hacía),
en una casita hecha de alabastro;
llegando la noche sin prisa huiría,
cuidando sus huellas; perdido su rastro.
Primero sus padres, tan triste tragedia,
ahora a la niña ya nadie la encuentra
y como si fuera una mala comedia,
se acerca rugiendo una fuerte tormenta.
Pasaron los años y no se le vio más,
pero si buscas seguro la hallarás,
al prestar atención, de noche quizás,
una niña en el bosque podrás escuchar.
la que nunca, jamás, se equivoca.
La niña sin ojos,
la que siempre termina en enojos.
Vivía (o creía que así lo hacía),
en una casita hecha de alabastro;
llegando la noche sin prisa huiría,
cuidando sus huellas; perdido su rastro.
Primero sus padres, tan triste tragedia,
ahora a la niña ya nadie la encuentra
y como si fuera una mala comedia,
se acerca rugiendo una fuerte tormenta.
Pasaron los años y no se le vio más,
pero si buscas seguro la hallarás,
al prestar atención, de noche quizás,
una niña en el bosque podrás escuchar.